Me da vergüenza.


Me da vergüenza de muchas cosas, como suelo decir, tela del telón. Pero nunca me ha dado vergüenza decirte las cosas que mi alma siente hacia Ti, Macarena, por eso creo, que voy en buen camino, no avergonzarme como otros de lo que siento hacia Ti, Macarena.

Foto de FRANCISCO NARBONA SOTO.

Creo.


Creo en la vida, creo en el cielo, creo en el mar, creo en los colores, creo en la humildad y también de vez en cuando en las personas. Pero sobre todo en Tu Esperananza, Macarena, la que creo que nunca me podran quitar.

Me ha preguntado.


Me ha preguntado mi hijo que quien es el verdadero cristiano, y yo le he dicho el que cree en las personas.

El mejor momento de la vida.


El mejor momento de la vida es cuando uno nace. Pues es cuando en nada se piensa.

Coronaciones.


Hay más Coronaciones que coches en la ITV.

Azulejo de la Virgen de Gracia y Esperanza en la calle Caballerizas.


Nos podemos encontrar con este azulejo en el número 3 de la calle Caballeriza, en el que vemos el paso de palio de la Virgen de Gracia y Esperanza. Un azulejo que conmemora el esperado paso de esta Cofradía del Domingo de Ramos a su regreso a la Parroquia de San Roque y que fue realizado en cerámica Santa Ana, con la curiosidad de estar plasmado en el mismo los versos del mejor Pregón que se ha dado en Sevilla, el de Don Antonio Rodríguez Buzón en 1956.

Como curiosidad comentar, que fue el propio Rodríguez Buzón quien regaló poco después del pregón este azulejo al dueño de la casa, don José María Candau, quien  por aquella época era Hermano Mayor de la Cofradía del Amor, siendo este azulejo creo  el único en Sevilla que reproduce un paso de palio.
                                          
Texto del azulejo.
                                      A compás la cera llora
                                    cuando viene de regreso,
                                   quedando en el aire preso
                                  todo el grito que le implora.
                                     Su luz del rostro le dora
                                     dibujándolo en sonrisas,
                                       Y al dejar Caballerizas
                                   los blancos muros rozando.
                                       Una voz le va cantando
                                    al son de los guardabrisas.         
                      
   

El retablo cerámico de la Soledad de San Buenaventura.


Para ver una obra de arte en Sevilla no siempre hay que entrar en un templo o edificio, también sus calles están llenas de grandes obras como la de Carlos Cañal, donde se encuentra la iglesia de San Buenaventura y en su fachada podemos ver este maravilloso retablo de la Virgen de la Soledad de San Buenaventura.

Fue el Hermano Mayor Enrique Piñal de Castilla y Márquez quien le encargó este fantástico retablo cerámico a Enrique Arce, su última obra importante en 1951, siendo bendecido el mes de Abril de 1952, meses antes de su muerte.

En este inigualable retablo cerámico conbinó el artista su faceta como pintor ceramista con la de escultor. Todo una maravilla y uno de los mejores retablos cerámicos de Sevilla, que si usted no lo ha visto no dude en visitarlo lo antes posible.

Una pintura de Semana Santa para el Duque de Montpensier.


Realizó el extranjero francés Alfred Dehodencq en 1851 por encargo del duque de Montpensier dos pinturas, una profana y otra religiosa para los salones del Palacio de San Telmo, que el Duque de Montpensier quería tener de Sevilla para recrearse en ellas.

La pintura profana la plasmó el artista Dehodencq con un baile de gitanos en los jardines del Alcázar, mientras que la religiosa fue titulada como, "Una Cofradía pasando  por la calle Génova". Una joya de la época romántica llena de detalles como vemos en la foto, Cofradía que entra por la calle Génova procedente de la plaza de San Francisco  con un primer paso de Cristo acompañado de nazarenos vestidos de negro, y en segundo lugar el paso de la Virgen entre una gran masificación igual que hoy de gente sentada y de pie, no sabiéndose el nombre de la Hermandad plasmada en el cuadro.

 Una pintura, que igual que hoy y siempre estuvieron al alcance solo de unos pocos.

Cuadro perteneciente al Museo Thyssen.

Dos pinturas del XVII de los pasos de la Hermandad del Silencio.


Se encuentra en la Archicofradía de la  Hermandad del Silencio unas pinturas que parecen ser de las primeras obras pictóricas relacionada con la Semana Santa de Sevilla, las que vemos en las fotos del paso de Jesús Nazareno y de la Virgen de la Concepción, siendo ambas del último tercio del siglo XVII.

En la pintura de la Virgen de la Concepción vemos un palio sostenido por seis varales, iluminado por cuatro faroles en la parte delantera y bambalinas bordadas, viéndose a la Virgen con un vestido blanco, con corona y sobre sus manos un paño en  el que figura la corona de espina de Cristo con una media luna a los pies. Mientras en el paso de Jesús Nazareno vemos una bellísima canastilla dorada y adornada con pequeños ángeles pasionarios,  cuatro faroles en cada esquina y la monumental imagen del Nazareno de Ocampo sobre una peana con cuatro velones que lo iluminan.

 Dos pinturas con mucha historia, las cuales han servido de estudio sobre la evolución de los pasos en nuestra Semana Santa.


Pasos de la Hermandad del Silencio.


El Nazareno de la Macarena de José García Ramos.


Magistral pintura del  irrepetible pintor José García Ramos, la cual se titula "Nazareno dame un Caramelo" (hoy más de un Nazareno debería de dar en vez de un caramelo un ciriazo en la cabeza a más de uno) en fin, a lo que vamos.

Esta conocidísima obra es de finales del siglo XIX, en la que vemos unas pinceladas de una gran soltura y colorista con un Nazareno de la Hermandad de la Macarena mirando a unas jóvenes.

El cuadro está considerado como uno de los mejores en representar a un Nazareno, teniendo la suerte la Hermandad de la Macarena  que el representado sea el suyo. Y como curiosidad antes de terminar diremos, que el tema preferido del pintor García Ramos fue el costumbrismo, por eso no me extraña nada que le salieran grandes obras como ésta.

Cuadro de "Nazareno dame un Caramelo" de José García Ramos de la colección Bellver.