jueves, 12 de enero de 2017

Cuando no se lee.


Cuando no se lee ni el prospecto de una medicina, somos grandes seguidores de cualquier escritor de Cofradías.

Berza.


Me voy a comer una Berza, que voy a coger un sueño que ni el Piraña de Verano Azul cogió.

De Sevilla.


De Sevilla me viene el recuerdo de su cielo, su luz Inmaculada, sus calles de mi barrio de la Macarena y el olor inconfundible de su Primavera. La que siempre vive en mí y me recuerda el rostro mas hermoso de la tierra, el de la Macarena.

Creemos tan poco en el amor.


Creemos tan poco en el amor, que lo confundimos con un polvo en la cama.

Macarena.


¡Macarena! ¡Hay tanto embrujo en torno a este nombre!. Que al pronunciarlo en Sevilla, hasta la Giralda a sus pies cae rendida.

Foto de Francisco Narbona Soto.