lunes, 14 de mayo de 2018

La leyenda del Cachorro.



Cuenta la leyenda, que allá por 1682, la conocidísima Hermandad trianera necesitaba un Cristo titular. Por lo que encargaría una talla de Cristo Crucificado en la Cruz en el momento de su Expiración al grandísimo imaginero utrerano Francisco Antonio Ruiz Gijón.

El joven imaginero se encerró en su taller tras el encargo, concentrándose para crear al que iba a ser el Dios de Triana, "El Cachorro". Pero aún ni en su taller ni con varias ideas y bocetos que Gijón tenía, seguía sin que le agradara ninguno. Como vemos no se conformaba con crear cualquier cosa, quería algo diferente, único e irrepetible.

Fue una noche , cuando el imaginero decidió salir para despejarse y relajar su mente, la que lo tenía atrapado en la creación de su Cristo Expirando. Es cuando coincidió con una pelea en la que el hombre herido de muerte era conocido como "El Cachorro", gitano de la cava que todos los días cruzaba el puente de barcas desde el Castillo de San Jorge a Sevilla.

No esperaba para nada el gitano, que un Payo vecino de Sevilla y muy celoso por sospechar que "El Cachorro" tenía relaciones con su mujer un día lo esperaría. Y ciego el payo de celos, sabiendo que visitaba a su mujer el gitano, le dió siete puñaladas dicen cuando sacaba agua de un pozo junto a una venta.

Al pasear cerca del lugar de los hechos Ruiz Gijón, se acercó a ver la pelea. Fue entonces, cuando vio la agonía del gitano en su cara, el último suspiro de su vida, una imagen que guardó en su mente y nunca la olvidó para transmitirla a sus manos y con su gubia crear su obra maestra, "El Cachorro", "El Dios de Triana".


Beberse la vida.


No es lo mismo beberse la vida, que quererse beber a uno mismo.

El azulejo de la Virgen del Patrocinio de la Capilla antigua.



Este bello retablo cerámico lo podemos ver en la fachada de la Capilla antigua del Patrocinio en el lado derecho, obra de Emilio Sánchez Palacios en 1999.

El Armao de la Macarena de Antonio Morilla.



Este fantástico azulejo de "El Armao" hace tiempo fue robado de las dependencias de la Casa de Hermandad de la Macarena, el cual un hermano anónimo donó a la Corporación de la Madrugá. Todo un gran gesto de amor hacia su Cofradía, lo que nos hace pensar, que todavía quedan grande personas en el mundo de las Cofradías.

Dicho hermano lo vio en el famoso mercadillo de El Jueves en la calle Feria, que al conocer la historia del azulejo no dudó en comprarlo para devolverlo a su Cofradía. Pues hay que tener en cuenta, y hablo por mis paseos por el mercadillo de la calle Feria, que algunas veces se encuentran verdaderas joyas, desde unas llaves a un busto de un Cristo atribuido a algún buen imaginero de mediados del siglo XX.

Forma parte el azulejo de "El Armao" de un conjunto de cuatro. También realizado por Antonio Morilla. Como "El Armao", "El Nazareno de la Virgen", "La Virgen vestida de Hebrea" y el "Ave Maria-Macarena de Rodríguez Buzón. Cuatro auténticas obras de arte  .

Los retablos cerámicos del atrio de la Basílica de la Macarena.

Foto Retablo Cerámico .


En el atrio de la Basílica de la Macarena podemos ver estos dos maravillosos retablos cerámicos, uno representando al Señor de la Sentencia y el otro a la Virgen de Gloria del Rosario.

Foto Retablo Cerámico .


Realizó los dos retablos cerámicos Antonio Morilla Galea en 1959, dos obras de arte donde el artista demuestra lo mejor de si.

Los frescos de la Basílica de la Macarena.



Una vez que nos adentramos en la fantástica Basílica de la Macarena, vemos por todo sitio unas espectaculares pinturas al fresco del pintor Rafael Rodríguez Hernández. Las que engrandecen y sobre todo embellecen aún más la Basílica con un color especial.


Destacan de estas pinturas al fresco la Adoración de los Pastores, la Visitación de Santa Isabel a la Virgen y la Coronación de la Virgen por la Santísima Trinidad en la cúpula del presbiterio. Toda una auténtica joya.


El Cristo de las Cinco Llagas de la Hermandad de la Trinidad.


La devoción al Santísimo Cristo de las Cinco Llagas está presente en la Hermandad de la Trinidad desde sus orígenes, pues en el capítulo 47 de las Reglas de 1555, es la única imagen que figura en el cortejo, la que llevaba un cofrade de los más altos. El Cristo más antiguo de esta Corporación se encuentra en la Casa de Hermandad de la Trinidad, una escultura del siglo XVII a tamaño natural de 1,75 metros, de madera, pasta de papel y telas encoladas, que tras sufrir varias restauraciones y perder bastante calidad artística fue sustituido.

Cristo de Hernández León .


Fue sustituido el antiguo Cristo al que nos hemos referido por uno nuevo del imaginero Manuel Hernández León, de madera de cedro policromada y bendecido por el Cardenal Bueno Monreal el 4 de Marzo de 1981. Pero al no encajar con las figuras del misterio por sus grandes proporciones de 1,80 metros, al año siguiente fue sustituido por otro del mismo artista de un tamaño inferior de 1,65 metros, que se bendijo el 26 de Febrero de 1982. Un Cristo este de buena factura y que también sería sustituido por otro más tarde. Como ven, en el mudo de nuestras Cofradías gusta bastante pegar de vez en cuando un cambiazo.

Cristo de Duarte.


Sería de nuevo sustituido el Cristo de Hernández León como hemos comentado antes por otro, esta vez del imaginario Luis Álvarez Duarte, decisión que la Hermandad tomó en el Cabildo General Extraordinario celebrado el 2 de Diciembre de 2001. Este Crucificado lo concluyó Duarte el 17 de Febrero de 2002, obra realizada en madera de cedro de 1,77 metros, y del que hay que decir, que no todos los hermanos estuvieron de acuerdo con el cambio.

La Capilla de la Hermandad de la Trinidad.

La Capilla de la Hermandad de la Trinidad se encuentra en el lado del Evangelio de la Basílica Menor de María Auxiliadora, la cual está cerrada por una verja y por sus proporciones parece más una Iglesia que una Capilla. Dicha Capilla es rectangular, con techo de madera destribuido en casetones con adorno central.


En el lado izquierdo de la Capilla vemos al Cristo de las Cinco Llagas, obra realizada por el imaginero Luis Álvarez Duarte en el 2003, y en sus pies a San Juan Evangelista y María Santísima de la Concepción, obra realizada por el imaginero Antonio Bidón Villar a mediados del siglo XX.


Y al fondo de la Capilla vemos a la maravillosa Virgen de la Esperanza de la Trinidad, imagen de candelero de 1,58 metros, obra del grandísimo imaginero Juan de Astorga en 1818. Mientras que en el lado derecho se encuentra el grupo escultórico del Sagrado Decreto, que representa la Santísima Trinidad , con Dios Padre, Dios Hijo y Espíritu Santo en forma de Paloma, y en el mismo muro un retablo con San Juan Bosco.