domingo, 18 de febrero de 2018

El Cristo de la Vera Cruz de Salteras.


Fotos de RV.

La gran imagen del Cristo de la Vera Cruz de Salteras (Sevilla) está atribuida al gran escultor de origen flamenco Roque Balduque, obra de la primera mitad del siglo XVI de estilo gótico. Tiene esta imagen la curiosidad de estar casi entera ahuecada, para que pudiera ser portada por alguien en procesión, de ahí que antiguamente hicieran muchos Crucificados con poco peso.


Como otras muchas 
imágenes, el Cristo de la Vera Cruz ha sufrido a lo largo de su historia más de una restauración. Se convirtió en una imagen articulada, pero en la década de los cuarenta, el escultor Sebastián Santos Rojas la deja en su estado original con los brazos fijos. Decir antes de terminar, que Roque Balduque tiene bastantes imágenes atribuidas de la Virgen en Sevilla de una calidad impresionante, y que participó en el monumental retablo mayor de la Catedral sevillana, el más grande de la cristiandad.

La Virgen del Simpecado de la Hermandad del Museo.

Foto Hermandad del Museo.


Este maravilloso e histórico Simpecado de la Hermandad del Museo fue realizado en 1946 en los talleres de sobrinos de Caro, magnífica obra de estilo barroco. Los bordados empleados en este Simpecado proceden de un antiguo manto de la Virgen de las Aguas de 1890.

Destaca del soberbio Simpecado de la Hermandad del Lunes Santos la imagen de la Virgen con el Niño, la que está atribuida al afamado escultor Juan de Juni (1507-1577). Toda una señera imagen que lleva una gran historia por un documento encontrado tras la restauración a la que fue sometida.

Según el documento dice, que la Virgen con el niño perteneció a San Francisco de Borja, III General de la Compañía de Jesús, Marqués de Lombay, Grande de España, I Duque de Gandía y Virrey de Cataluña. Una Virgen que fue donada a la Hermandad por su descendiente Excma. Sra. Doña Ángela María Téllez-Girón, Duquesa de Osuna y Gandía por la vinculación que tuvo con dicha corporación. Si se han dado cuenta, estamos ante una grandísima historia, la de poder seguir cocontemplando todos los Lunes Santo a una Virgen que ya no es que sea del afamado Juan de Juni, sino que perteneció a San Francisco de Borja. Estas son las historias que hacen grande a nuestras Hermandades, no otras.

La Trinidad de Montañés de la Iglesia de San Idelfonso.



Nos encontramos ante una de las obras más excepcionales y a la vez como otras muchas muy desconocida del Maestro Juan Martínez Montañés, la Trinidad que realizó en 1609 de la Iglesia de San Idelfonso de Sevilla. Esta Trinidad fue encargada Por el beneficiado Lucas Pérez para ser colocada en un retablo que está desaparecido, quedando este relieve que más que sublime yo diría que es real por como lo gubió el artista de Alcalá la Real (Jaén).

Aparece en este gran relieve como podemos ver en la foto el Padre Eterno, envuelto en un gran manto que parece tener vida, rodeado de cabezas de ángeles y la paloma simbólica del Espíritu Santo. Mientras que bajo de el Padre Eterno aparece la bellísima figura de Jesús entre María y José. Una obra, que lamentablemente muchísimos amantes del arte ni siquiera conocen, siendo esta una de las más importantes del artista alcalareño.


El Finis Gloriae Mundi de Valdés Leal .



En el Finis Gloriae Mundi (El fin de la gloria del mundo) aparece un cadáver de un Obispo en descomposición, junto a los despojos de órdenes militares; en la parte alta, una mano angélica muestra una balanza, en la que vemos en sus platillos las obras buenas y malas que son pesadas en el juicio, con los letreros: Ni más, ni menos.

La maravillosa aunque un poco fúnebre pintura es obra del grandísimo pintor Juan de Valdés Leal hacia 1672. Obra que fue encargada por el propio Miguel de Mañara y hoy es una de las mejores pinturas del arte barroco español junto al In Ictu Oculi.

 Así nos iremos todos, como este Obispo de este cuadro que muestra al visitante de que nada se llevará tras la muerte, la que no entiende de posiciones alguna.

Mañana Vía-Crucis.


Mañana Vía-Crucis. El que llevan muchas buenas personas durante todo el año y nadie se acuerdan de ellas.