jueves, 3 de julio de 2014

Un día como hoy. Pintor Bonilla.


Un día como hoy 4 de Julio de 1911, nace en Sevilla el pintor don Guillermo Bonilla García, que encarnó el Santísimo Cristo de la Hermandad del Baratillo.

Un día como hoy. Esperanza de Triana.


Un día cono hoy 4 de Julio de 1871, la Hermandad de la Esperanza de Triana solicita la devolución de la Capilla de los Marineros en la calle Pureza.

La calle Levies.


Popularísima calle sevillana, que en la Edad Media formaba parte de la Judería. Recibe el nombre por haber residido en ella Samuel Leví, tesorero del rey Pedro I “El Justiciero”.

Cuando en el siglo XVI,  fueron  expulsado los judíos de Sevilla la casa donde vivió el tesorero real fue adquirida por don Rodrigo de Jerez, que ejercía el cargo de Correo Mayor, por lo que se conoció con el nombre del Correo Mayor. En esta calle estuvo hasta su derribo en la década de los 60 el Palacio de los Medinas, uno de los más antiguos y bellos de los que existían en Sevilla, teniendo una gran fuente cuyo autor se inspiró  en la portada lateral del Convento de San Clemente, que por suerte no se destruyó y hoy se conserva en el Palacio de los Pinelos, viviendo en el número 27 de dicha calle, Miguel de Mañara y Vicentelo de Leca, que fue Hermano Mayor de la Hermandad de la Santa Caridad de Sevilla.

La calle Abades.


El nombre de esta calle proviene del tiempo de la conquista de Sevilla por Fernando III “El Santo”, el 23 de Noviembre de 1248, por estar en ella establecido los clérigos medievales después de transformarse en iglesia cristiana la mezquita mayor musulmana.

 La calle tuvo en principio dos tramos llamados Abades alta, la actual, y Abades baja, hoy Don Remondo, donde el pavimento de la calle a subido casi 4 metros en relación con el primitivo. En esta calle nació aunque no coinciden muchos historiadores el célebre Pedro Rivera, que llegó alcanzar la santidad con el nombre de San Juan de Ribera.

La Universal Calle Sierpes.


En relación a su nombre dicen los historiadores que proviene de una botica y que tenía como muestra una quijada de serpiente. Mientras otros afirman que la citada quijada estaba colocada en un mesón, que por eso recibía el nombre de Mesón de la Sierpes, aunque podría venir también del caballero sevillano don Álvaro Gil de las Sierpes, que en ella tenía su residencia o del nombre Espaderos en tiempos de Fernando III, por estar un hospital y una hermandad a la que pertenecían personas que se dedicaban a fabricar espadas.

Vivieron en la calle Sierpes familias muy ilustres de aquella época, como los condes de Monteagudo y también estuvieron negocios como imprentas de prestigio, las cuales llegaron a realizar libros para el Nuevo Mundo, estando en ella el famoso jardín de plantas exóticas del doctor Nicolás  Monardes.

También estuvieron en la calle Sierpes los convento de las monjas de Pasión y el de los frailes de San Acacio, donde estuvo un tiempo la imagen del Gran Poder y la histórica Cárcel Real, en la que estuvo preso el escritor don Miguel de Cervantes Saavedra, donde dicen muchos comenzaría a escribir su obra maestra de D. Quijote. Y todavía da para más esta calle, incluso para un gran volumen, contándose de ella una leyenda en el siglo XV, que al parecer desaparecían con cierta frecuencia muchos niños que vivían en la calle o alrededores, sin que se supiera el porqué de estos extraños hechos. Es cuando la preocupación de las Autoridades se empiezan a poner nerviosa al no resolver tan misterioso caso, por esto se presentó al Regidor de Sevilla don Alonso de Cárdenas, hombre que dijo que él se comprometía a terminar con lo que estaba sucediendo y cuando terminara solicitaría su premio. Días después, este hombre que su verdadero nombre era Melchor de Quintana, llevó al Corregidor a un pasadizo que había debajo de la calle, mostrándole una enorme serpiente con un puñal clavado y a su lado huesos de niños que había devorado. 

El premio que exigió Quintana fue su libertad, ya que estaba preso y había escapado, por lo que el Corregidor cumpliendo la palabra lo dejo en libertad. Una serpiente como está se podría comer en España a más de uno, no estaría mal.

El Paseo de Colón.


Fue el conocido Paseo de Colón a la Reconquista llamado Atalaya, por una que había para vigilar el río por si lo remontaban naves moras.

También fue llamado con los nombres de Orilla del Río, Orilla de la Torre del Oro y Paseo de la Charanga. Nombre con el que se conocía a las bandas de músicas militares, tomando el nombre con el que hoy lo conocemos en 1880.

Calle Cristóbal de Castillejo.


Curioso nombre con que se conoció esta calle a la Reconquista, el de calle Acosta, que por no saber su significado el pueblo le llamaron calle de la mosca hasta 1839, que se le puso Castillejos por el poeta de este nombre.

Plazoleta del Cristo de Zalamea.


Fue por una capilla de este Cristo por lo que se llamó así la plazoleta, que hoy no tiene nombre y está donde comienzan las calles Peral y Núñez del Prado, al final de la famosa Alameda. Este nombre desapareció en el siglo XIX.

La plaza del Cristo de Burgos.


La plaza Cristo de Burgos fue el barrio de los judíos a la reconquista, otorgado por San  Fernando. 

Este sitio se destino a la primera fábrica de tabacos que hubo, estando así hasta siglo XVIII, el que al construirse la Real Fábrica de Tabacos en la universidad se derribó en el XIX. Siendo en 1950, cuando se le puso el nombre de plaza del Cristo de Burgos.

La calle Cristo del Calvario.


Nombre que se le puso en 1953, al derribo de la Delegación de Hacienda.

Virgen de los Reyes del Convento de San Clemente.


Muy antigua imagen sedente del siglo XIII, contando la tradición, que fue un regalo de San Fernando a este Real Monasterio.

Son las manos y la cabeza de la Virgen del siglo XIII, y el Niño como el interior de la Madre del período barroco, con ojos de la época de cristal la Virgen. Mide la imagen 1,57 cms de altura, la cual se encuentra en un bello retablo del siglo XVII y es de las denominadas Fernandinas.

Virgen de la Granada.


Se encuentra en el colegio San Francisco de Paula a la entrada en un humilde retablo esta maravillosa pintura de la escuela de Roelas del siglo XVII, muy valiosa artísticamente.

 Este colegio está en la calle Sor Ángela de la Cruz.

Virgen de las Victorias.


Imagen que se encuentra en la iglesia del Sagrado Corazón de Padres Jesuitas, obra realizada por Hita y Castillo en 1765. Ha sido llamada también del Rosario, su nombre alude a la protección dispensada por María en la batalla de Lepanto, tan unida al Santo Rosario.

Gran Madre.


Se encuentra esta bella y una de las grandes obras del siglo XVIII, en la iglesia del Sagrado Corazón de Padres Jesuitas. 

Esta imagen es de Pedro Duque Cornejo, siendo considerable su tamaño de 2,30 metros de alto, uno de los iconos marianos más grandes de Sevilla.

Foto de Yolanda P.C.