martes, 22 de mayo de 2018

El Cristo de la Amargura de Carmona.



El Santísimo Cristo de la Amargura es un impresionante Crucificado y único en su estilo, muy desconocido por muchos y al que podemos ver en la Iglesia de San Felipe en Carmona. Un Cristo que pertenece a la Hermandad del mismo nombre.

Fue realizado el portentoso Cristo de la Amargura por el escultor Jorge Fernández Alemán en el año 1521, en madera tallada y policromada, que aunque les suene a alemán, es una interesantísima imagen cristífera que tiene el honor de ser la más antigua documentada de todas las que procesionan en Sevilla y su provincia. Sin olvidarnos, que Fernández Alemán también participó en el retablo monumental de la Catedral sevillana.

Representa la imagen a Cristo muerto. De estilo gótico tardío con rasgos muy propios de la Escuela Sevillana de su época. Imagen que fue restaurada por el conocido imaginero de Carmona Francisco Buiza en 1967, quien le hizo la Cruz que actualmente tiene. Y por si alguien se anima algún día a verlo por las calles de Carmona, es su salida procesional todos los Lunes Santo, un privilegio poderlo ver en su paso en esta tierra la cual forma parte de ese inmenso Museo que es Andalucía.

La Virgen del Mayor Dolor de Carmona.



No solo hay grandes Dolorosas en Sevilla Capital, también las hay en sus pueblos y de una calidad importantísima como es la de la Virgen del Mayor Dolor de la Hermandad de la Amargura de la Iglesia de San Felipe en Carmona. Obra realizada en 1762 por el gran imaginero Benito Hita del Castillo, de candelero y tallada en madera de Flandes policromada.

La imagen de la Virgen fue en un principio realizada en busto con su manto esculpido sobre la cabeza, adaptándola a candelero un monje de la Comunidad Carmelitana de Carmona en 1925. Mide la Virgen 1,68 centímetros, y destaca de la misma su dolor en el rostro como la inclinación de la cabeza hacia el lado derecho mirando levemente hacia abajo con unas magníficas manos entrelazadas. Dolorosa de la que el pueblo de Carmona puede sentirte orgulloso de tener en su inmenso patrimonio.

Situación política.


Vivimos en una situación política en la que casi todos los políticos deberían de estar en la cárcel.

La Iglesia de San Felipe de Carmona.


Se encuentra esta maravillosa Iglesia de San Felipe de Carmona en el casco histórico, la que fue levantada durante el siglo XIV, representando algunas modificaciones en los siglos XV y XVI. Una Iglesia que según la leyenda, esta construida sobre una antigua mezquita, pero la arqueología ha demostrado que es imposible, porque en la época de la Roma Imperial dicho lugar estaría ocupado por casas.


La Iglesia es de estilo gótico-mudéjar, de tres naves separadas entre sí por arcos apuntados que se apoyan sobre pilares ochavados con columnas adosadas y artesonado de madera, con un retablo mayor de estilo barroco.


Pero si tuviéramos que destacar algo de la Iglesia sería su torre-fachada, en donde figura en una inscripción en azulejo en el cuerpo de campanas que se realizó en el año de 1572. Y a los pies de la torre su portada principal,  obra realizada por el arquitecto Martín García en año de 1468.

El Palacio de los Domínguez de Carmona.


Muchas veces hemos hablado de la bella Carmona, un pueblo con un patrimonio inmenso donde pasear por sus calles es transportarse a otro siglo. Donde existen Palacios e Iglesias llena de joyas. Como esta Casa Palacio de los Domínguez, la cual se encuentra situada dentro del Casco Histórico y Monumental, en un solar de esquina, mostrando al exterior dos fachadas desiguales.

La Casa Palacio fue levantada en el siglo XVIII, por lo que derribaron unas casas existentes. Hoy es este bello edificio habilitado sede de la Biblioteca Municipal de Carmona, donde se guarda la cultura en libros, esos que a una gran mayoría de nuestra sociedad le dan alergia leerlos. Pero luego saben de todo.

De estilo barroco es la Casa Palacio, de la que destacamos su fachada principal, de líneas geométricas de dos plantas de altura y su portada de acceso en ladrillo tallado. La que se estructura en dos cuerpos con una altura igual al edificio con el escudo de la familia Domínguez.

El Sereno Marchena de Triana.


Como bien sabemos, Sevilla está llena de leyendas, como la que a continuación contaremos del popular barrio de Triana, que tiene en la Capillita del Carmen del Puente de Triana su testimonio. Y se encuentra en la veleta de la Capillita, en la que vemos a un hombre con farol y un chuzo, el Sereno Marcherna, personaje que ejerció esta profesión a principios del siglo XIX en Triana.


Según la leyenda, y no nosotros cuenta, que una noche un toro que pasaba por el arrabal trianero guiado por los pastores camino de la Plaza de la Maestranza se descarrió de la manada. Es entonces cuando el Sereno Maechena fue avisando a todos los vecinos del peligro que corrían. Metido en su papel el Sereno, fue embestido por el toro en la calle Castilla, contando en la enfermería a su jefe lo sucedido, que el animal lo levantó por encima de los tejados de las casas.


Exageró tanto Marchena, que una vez que se recuperó su jefe le apodó como <<Veleta>>, quien encargó a la fundición Portilla & White una veleta con la forma de silueta del Sereno. Esta se colocó en la torre de la antigua Capilla del Carmen, y luego fue trasladada a la actual Capillita en 1928 del arquitecto Aníbal González. Una historia o leyenda, que nos relata aquella profesión hoy pérdida de los serenos, los que velaban por nuestra seguridad.

La Virgen del Carmen de la Capillita del Puente de Triana.



Esta imagen de la Virgen del Carmen la podemos ver en la Capillita del Carmen del Punte de Triana, obra del escultor Jesús Iglesia Montero realizada en madera de cedro en 1998.

La Virgen lleva al Niño Jesús en su mano izquierda, y en su derecha un cetro. Fue bendecida el 13 de Julio de 2003 por el Párroco  D. Manuel Gordillo Cañas en la Parroquia de la O.