miércoles, 2 de agosto de 2017

El San Andrés de Roelas del Museo de Bellas Artes de Sevilla.


Este espectacular y colosal cuadro del Martirio de San Andrés se en encuentra en el muy poco conocido y visitado por los propios andaluces Museo de Bellas Artes de Sevilla, un óleo sobre lienzo que realizó Juan de Roelas en 1615.

Fue encargado el monumental cuadro al pintor por los dominicos del Colegio de Santo Tomás en Sevilla. Esta obra estaba en la Iglesia del Colegio, la que también fue decorada con otros cuadro del grandísimo pitor Zurbarán. 

Destaca de esta obra aparte de su monumentalidad los movimientos de los personajes y su luz dorada, como el rompimiento de Ángeles en el cielo y naturalismo de las expresiones. Toda una joya que debería de conocer algún que otro de esos pintores que hoy van de artista.

Tiene la curiosidad este encargo a Roelas de San Andrés por ir la obra a adornar la Capilla de los Flamencos, a la que acudían los flamencos ( no los que cantan o bailan ) afincados en Sevilla durante el siglo XVII. Pues como sabrán, San Andrés era Patrón de borgoñones y flamencos, por eso se representa al Santo.

San Andrés de Roelas del Museo de Bellas Artes de Sevilla .

El poeta Rafael Laffón.

Nació el poeta y escritor Rafael Laffón Zambrano en Sevilla el año de 1895 y falleció en 1978, quien fue miembro de la Generación del 27. Conocido por muchos capillitas por su Discurso de las Cofradías de Sevilla, el que una gran mayoría ni siquiera han leído y hablan como si lo hubieran releído.

Laffón estudió en Sevilla derecho, filosofía y letras, licenciándose en la primera, y del que hay que decir, que siempre estuvo en Sevilla, no como otros que a lo más mínimo se largan para ganar más dinero, no para engrandecer su sabiduría. Este poeta colaboró en varias revistas y periódicos españoles, siendo su poesía traducida a varios idiomas, todo un reconocimiento a su labor.

Sería en 1926, cuando el poeta junto a Alejandro Collantes, Eduardo Llorente, Joaquín Romero Murube, Rafael Porlán y Juan Sierra fundaron el grupo y revista Mediodía. Un poeta que recibió el Premio Nacional de Poesía en 1959. Todo un personaje de la Sevilla de su tiempo y el que como tantos otros, fue más olvidado que recordado.

Don Rafael Laffón.

Curiosidades cofradieras . El San Andrés de la Capilla de San Andrés.


En el patrimonio de la Capilla de San Andrés se encuentra esta interesante imagen de San Andrés Apóstol, obra anónima del siglo XVIII. 

Esta imagen fue la titular de la Hermandad del gremio de Alarifes, la que labró la Capilla.

La Inmaculada de Valdés leal del Museo de Bellas Artes de Sevilla.


Esta espectacular, soberbia, sublime, portentosa y única Inmaculada en su estilo en óleo sobre lienzo la realizó el grandísimo pintor cordobés Juan De Valdés Leal en 1672, de 319x201 cm. para la Iglesia del Convento de San Agustín de Sevilla. Una obra, que gracias a Dios sigue entre nosotros para poder seguir siendo admirada, aunque muchos ni siquiera la conozcan.

Es esta Inmaculada según muchos experto en la pintura (no yo) de las mas espectaculares de las que se pintaron en el barroco. Pero pasa lo de siempre, que si estuviera fuera de Sevilla, la conoceríamos más, algo que nunca entenderé cuando aquí y a pesar de todo lo que se llevaron todavía nos quedan grandes obras maestras tanto de la pintura como de otras artes.

La Virgen se representa arrodillada sobre un trono de nubes, acompañada por todo un ejército de Ángeles niños en varias posturas. Destaca de esta colosal obra el tenebrismo que caracterizó a Valdés Leal y sus pinceladas sueltas, como la luz y sobre todo ese ejército de Ángeles niños dando a la obra un movimiento casi real, el que solo los grandes genios de la pintura supieron plasmar.

La Inmaculada y el San Juan de Velázquez del Convento de Carmelitas Calzados de Sevilla.


Estos dos soberbios y maravillosos cuadro del mismo tamaño de la Inmaculada y el San Juan Evangelista los pintó el pintor de la Verdad, Diego Velázquez en su época de juventud por encargo en 1618, para el Convento sevillano de Carmelitas Calzados. Dos obras relacionadas con la Inmaculada y que tanto protagonismo tuvo en Sevilla, siendo el cuadro de la Inmaculada un retrato según los estudiosos en la obra del pintor de su esposa Juana Pacheco, y el San Juan Evangelista en Patmos escribiendo el Apocalipsis un autorretrato de Velázquez.

 Estas dos obras de arte sevillanas, que como tantas otras hoy, las disfrutan otros en vez de nosotros, esto también es MEMORIA HISTÓRICA.

Hasta la Invasión Francesa estuvieron estas dos pinturas del artista en el Convento sevillano, el que fue cuartel de tropas de caballería de aquellos mamones. Estos cuadro fueron vendidos y no por el cerdo de Soult, sino por un canónico al embajador de Gran Bretaña, los que fueron adquiridos a los propietarios por la Galería Nacional de Londres en 1956, quedándose España y en este caso Sevilla, sin estas dos obras maestras de la pintura, las que les fueron rrobadas y nada más.

 Si todo lo que le han quitado a Sevilla se le devolviera, tranquilamente se podrían hacer unos cuantos Museos.

La Inmaculada que debería de estar en Sevilla de Velázquez.


El San Juan Evangelista que debería de estar en Sevilla de Velázquez.

Santa Teresa de José de Rivera del Museo de Bellas Artes de Sevilla .


Esta grandísima y excepcional pintura de Santa Teresa del Museo de Bellas Artes de Sevilla la realizó el pintor José de Rivera en 1630.

La obra fue donada el Museo por Juan de la Cámara y Urzáiz. La que como verán es digna de ser visitada y recrearse en los magníficos trazos que Rivera dejó en esta obra.

La Exaltación de la Cruz del Hospital de la Caridad.


La Exaltación de la Cruz del Hospital de la Caridad de Sevilla se le encargó a Juan de Valdés Leal en 1685. Una obra que como siempre decimos, cualquier Museo daría lo que fuese por tenerla entre sus obras.

El fresco realizado por el pintor cordobés Valdés Leal narra como el Emperador Heraclio lleva la Santa Cruz a Jerusalén. Dicho Emperador, cuando llega a su destino es incapaz de cargar con la reliquia, siendo en ese momento cuando se abre el cielo y descienden los Profetas, los que le indican que podrá entrar en Jerusalén sólo de manera humilde ( hoy entrarían muy pocos, por no decir nadie) como hizo Jesús.

Entró Heraclio en la ciudad y se abrieron las puertas cuando se bajó del caballo, se quitó la armadura y los riquísimos ropajes cargando con la Cruz sobre sus hombros ( entonces no había Nazarenos como hoy de Cofradias ). Un cuadro que representa lo que hoy casi nadie ya tiene, la HUMILDAD, esa que predicamos pero pasamos de ella un pimiento.

Azulejo de la Virgen del Pilar.


Se encuentra este bello azulejo de la Virgen del Pilar, obra de Orce en 1986 en la esquina con la calle Doña María Coronel de Sevilla.

Foto de Rafaes.