lunes, 18 de junio de 2018

El retablo de San Juan Bautista del Convento de Madre de Dios.



Este fantástico retablo, como otros de la Iglesia del Convento de Madre de Dios de Sevilla se encuentra en el lado de la Epístola. 

Realizó el retablo Miguel Adán, y lo policromó Agustín Colmenares. Obra que terminaron entre 1575 y 1585, de la que destaca El Bautismo de Jesús, estando rodeado por unos relieves que muestran escenas de la vida del Bautista.

El exconvento de Santa María de Los Reyes.




Este exconvento de Santa María de los Reyes se encuentra en la sevillana calle de Santiago, en un solar construido donde había unas casas que fueron alquiladas por la Santa Inquisición para usarlas como cárceles por la cantidad de gente que ocupaban las cárceles del Castillo de San Jorge en Triana.

Sobre las casas que alquiló la Santa Inquisición, se levantó el Convento de Santa María de los Reyes en 1611. Un Convento ocupado por religiosas dominicas, previa licencia del Arzobispo Don Pedro de Castro, y del que fue su primera superiora Sor Francisca Dorotea, siendo su primera Iglesia construida en 1653, la que sería sustituida por la actual en 1757.

Permanecieron las monjas dominicas en el edificio hasta 1970, años que quedó dicho Convento casi sin ninguna monja, por lo que se trasladaron al Convento de la calle San Vicente. Permaneciendo desde este último año citado el Convento abandonado hasta que la Junta de Andalucía lo acondicionado en 1992. Del interior de la Iglesia nada queda de sus enseres artístico, de la que destacamos su portada de medio punto enmarcada por pilastras, con un friso sobre el que descansa un frontón partido y en su centro un marco con molduras y un bellísimo claustro de estilo renacentista.