viernes, 12 de julio de 2019

Las COFRADÍAS deben de sentirse.


Las Cofradías deben de sentirse, amarlas y respetarlas. No servirse nunca de ellas ni jugar con sus Titulares. Para juegos otros.

El escultor Vicente Luis Hernández Couquet.

El escultor Vicente Luis Hernández Couquet nació en Valencia en 1807, y falleció en Sevilla en 1868, tierra donde se afincó y realizó una gran parte de su obra. Se formó en la Real Academia de Bellas Artes de San Carlos de Valencia, siendo designado en 1854 profesor de Bellas Artes en Sevilla, donde dirigió la restauración de la portentosa fachada plateresca de la Casa Consistorial, realizando Couquet para la misma las estatuas de Hércules y Julio César que flaquean el arquillo de entrada.

De la obra de Couquet sobresalen los apóstoles del misterio de la popular Cofradía de Montesión de Sevilla en 1851, los que como tantas otras imágenes fueron destruidas en 1936 por cobardes  que todo lo arreglaban quemando. También el misterio de la archiconocida Cofradía de la Macarena, y la restauración de sus imágenes, el paso alegórico del Dulce Nombre de Jesús de la señera Hermandad de la Quinta Angustia, y el paso de San Isaías de la Hermandad de Monserrat en 1861, o el paso alegórico del Triunfo del Espíritu de la Hermandad de la Carretería en 1862.

Las Cofradías son muy grandes.


Las Cofradías son muy grande, no todo en ellas está en sacarlas a la calle. Pues encierran todas momentos únicos e irrepetibles en su vida que muchos ni conocen.