lunes, 1 de mayo de 2017

Despacito.


Habrá ya algún Capataz que este diciéndole a su cuadrilla; despacito, despacito que hasta el año que viene no salimos.

El Crucificado del Descendimiento o Santo Sepulcro de Archidona (Málaga).


Esta maravillosa y antigua imagen de Santísimo Cristo del Descendimiento y también Santo Sepulcro es obra de Diego de Vega, la que realizó 1578, siendo uno de los Crucificados más llamativos de  Andalucía.

El Crucificado tiene la curiosidad de poseer los brazos articulados para la procesión ya como Cristo Yacente en su urna el Viernes Santo. Dicha imagen se encuentra al culto todo el año en su altar de la Iglesia de Santa Ana como Crucificado, destacando de esta sobrecogedora imagen su policromía, la que conserva original del siglo XVI. Una joya más de las tantas que encierra nuestra Andalucía.

El Papa pude a los Obispos.

El Papa pide que los Obispos cuiden a las Cofradías, y estos dirán seguro, que quien cuida a ellos.

No hay mejor Rebujito.


No hay mejor Rebujito que una buena Cerveza fría acompañado de una guapa mujer y rebujarse entre las dos perdiendo la noción del tiempo.

Sevilla Mariana.


Fíjense si Sevilla es Mariana, que hasta las mujeres guapas toman la Soledad por nombre en amor a la Virgen.

Foto de El Enfoque Cofrade .

Las cinco espadañas de la Cartuja de Sevilla.


Toda una ración podríamos decir, que tiene la Cartuja de Sevilla de espadañas. Pues cinco son las que encontramos en dicha Cartuja.

La primera espadaña es la mayor, construida en el siglo XVII y situada al lado de la Epístola, de dos cuerpos de campanas. La segunda se encuentra sobre el crucero hacia el ábside de la Iglesia, la que está formada por un solo cuerpo y un vano con arco de medio punto sin campana. La tercera está en la Capilla Pública,  obra de la gran Ambrosio de Figueroa en 1758, de un solo cuerpo y arco de medio punto con azulejos azules. La cuarta es una espadaña ciega, la cual se encuentra en el portalón de entrada de un solo cuerpo en la que se ve una Cruz papal y sombrero cardenalicio, y la quinta y última de esta ración de espadañas es la pequeña que está situada en el muro del complejo industrial, de un solo cuerpo y sin campana.

Los costaleros y las ropas.


La ropa de los costaleros solían ser de trabajo, no de deporte como hoy vemos a muchos, que mas que costaleros parecen jugadores de fútbol o culturistas a lo Arnold Schwarzenegger. 

Eran la ropa de los antiguos bastante anchas, nada que ver con las que llevan muchos costaleros  hoy ajustada a un cuerpo ridículo, para más lucirse ellos que lucir a su propia Hermandad.

Dicen, que el atuendo de un costalero ha cambiado poco, pero yo particularmente creo que no es verdad. Pues hasta el costal, morcilla y faja de los gallegos a cambiado, si no fíjense en algún costal decorado a lo souvenir. Fíjense también en la de mamarrachos prepotentes con el costal encajado hasta casi  el ombligo y cerca de lo otro, no en lo alto de la ceja, ¿que no ha cambiado? Claro que ha cambiado, pero para peor en muchos aspectos. Fíjense bien.

Como es normal, todo va evolucionando en la vida, pero de esto a los modelitos de lucha libre y no de costaleros que vemos en muchísimas Hermandades es más que lamentable. Y es lamentable no por ellos, sino por las Juntas de Gobierno, porque la  gran mayoría no saben ni a dónde van, solo a pasearse y a lucirse entre esa Pasarela que son las calles de Sevilla.

 Y antes de terminar y que se me olvide, sólo decir, que la culpa de que vayan vestido cómo van también es del Capataz, no solo de la Junta, las que una gran mayoría no Juntan ni con Cola.

Motos en Jerez.


Tengan cuidado los amigos Morteros cuando vayan a Jerez. Pues el pueblo tiene unas entradas de mierda y con más baches que el cuerpo de un Culturista.