martes, 18 de agosto de 2015

No hay gubias.


No hay gubias que a Ti pudieran tallarte, ni imagineros con tanto arte para recrear tanta hermosura y perfección, Tu Esperanza y Macarena.

Foto de Francisco Narbona Soto.

El Amor.


El Amor, el que por desgracia cada vez va perdiendo a velocidad de vértigo nuestra sociedad.

Foto de Jose Corrales.

Es Sevilla.


Es Sevilla un jardín hermoso. Es Sevilla la Giralda, es Sevilla la Torre del Oro, es Sevilla un río, es Sevilla las Cofradías, es Sevilla la Feria, es Sevilla las Iglesias y Conventos, es Sevilla la Catedral, es Sevilla su duende, es Sevilla los Barrios, es Sevilla el parque de María Luisa, es Sevilla el barroco, es Sevilla la arquitectura, es Sevilla el Alcázar, es Sevilla el Archivo de Indias, es Sevilla sus calles, es Sevilla su cielo inmaculado, es Sevilla sus gentes y es Sevilla Triana y su Esperanza con la Virgen Macarena, lo que los Dioses quisieron y no pudieron conseguir, a Sevilla.

Humildad.


No hay en el mundo humildad más grande que la de tu rostro, no la hay. Pero si la hay y alguien la tiene son tus hijos  Macarenos que todo el año hablan contigo y te cuentan sus cosas, cosas muy importantes y menos importantes, pero todas desde la humildad que tu les enseñaste mi Señor de la Sentencia.

Foto de Hareton.

El Juicio Final y la Flagelación de Herrera "El Viejo" de la Iglesia de San Bernardo.


Entre las pinturas que guarda la Iglesia de San Bernardo, destacan dos magnífica obra del pintor Francisco Herrera "El Viejo" que se pueden datar hacia 1620 y 1625: La primera es el portentoso Juicio Final, lienzo grande que realizó Herrera para la Iglesia de San Bernardo  en 1628.

La pintura está presidida por el arcángel San Miguel en su parte terrenal y por Jesucristo con la Cruz en la parte celestial, encontrándose a la derecha del arcángel los bienaventurados y los condenados a su izquierda, mientras el arcángel alza su espada y sus alas hacia el cielo con toda una corte celestial alrededor de Cristo Juez en el rompimiento de la gloria, con la Virgen María a su derecha. Una obra digna de ser contemplada y de estar en cualquier Museo.

Y la segunda obra de Herrera "El Viejo", es un lienzo de la Flagelación de Cristo, escena sobrecogedora y en penumbra donde Cristo desprende una luz que se abre a los extremos del lienzo con un grupo de sayones que lo rodean para azotarle su Santo Cuerpo.

Foto de Rafaes.

Decía el torero Guerra.

Decía el torero <<Guerra>> que hay cosas que no pueden ser y que además son imposibles. Si hoy viera la de cosas y más cosas que se ven por las Redes Antisociales como en la vida real se caería de espaldas.

El retablo mayor de la Iglesia de San Bernardo de Sevilla.


De varios autores es el retablo de la Iglesia San Bernardo, siendo la talla y ensamblaje de Manuel Barrera y Carmona y la imaginería del valenciano Blas Molner, autor de la bellísima Virgen de los Dolores de la Cofradía de las Penas de San Vicente.

La construcción del retablo es de 1783 y 1786, casi del mismo tiempo que la construcción de la Iglesia. Es de estilo rococó con banco, dos cuerpos de  tres calles y ático, estando en el banco un sagrario con postigos laterales, mientras en el primer cuerpo están las imágenes de San Pedro y San Leandro en las calles laterales entre grandes columnas clásicas y en su hornacina central la Virgen del Refugio, Titular de la Cofradía de San Bernardo y obra de Sebastián Santos en 1938, en la cual estuvo antes la imagen de San Bernardo. Encontrándose en el segundo cuerpo las imágenes de San Bernardo y en sus calles laterales San Isidro y San Fernando, presidiendo el ático la paloma del Espíritu Santo.

La Virgen de los Reyes de la Iglesia de la Inmaculada Concepción de Sevilla.


Se encuentra en un retablo barroco del siglo XVIII en la Iglesia de la Inmaculada Concepción una bellísima imagen de tamaño académico de la Virgen de los Reyes, obra del escultor y orfebre Manuel Domínguez, copia bastante conseguida y poco conocida como tantísimas otras de esta Tierra de María Santísima que es Sevilla.

Junto a los lados de la Virgen vemos unas pequeñas tallas de San Martín de Porres y San Judas Tadeo.

Virgen de los Reyes de Manuel Domínguez.