martes, 21 de julio de 2015

La Magdalena.


Hoy es el día de una figura importantísima, la Magdalena, poco recordada y no muy querida por muchos. He dicho.

Imbéciles.


Cada vez veo menos imbéciles en la vida real y eso que está llena de ell@s, será que tod@s están en las Redes Sociales.

Presentado al Pueblo.


Presentado al Pueblo injustamente por tener unos ideales. Igual que hoy también presentan a muchos y señalan con el dedo simplemente por tener unos ideales diferentes a los poderosos.

Foto de F.Villapol.

El diseño de Don Francisco Jiménez Román para el Museo.


Don Francisco Jiménez Román fue un gran cofrade y hoy por desgracia casi olvidado, algo normal en un mundo  como la Semana Santa, que cada vez salen más Leonardo da Vinci. Nació en Sevilla y falleció el 27-7-1951, perteneciendo más de cuatro décadas a su queridísima Hermandad del Museo (hoy algunos con tres o cinco años en una hermandad se lo creen  tanto que te la ponen patas arriba en un momento y sin hacer o arreglar nada).

Fue don Francisco Jiménez Román, quien diseñó el magnífico y portentoso Paso de Misterio del Cristo de la Expiración del Museo. Un diseño de un cofrade y a la vez hermano de la Cofradía a la que amó, ejecutando el diseño en la talla Rafael Fernández del toro, conjunto que con los Cuatro Evangelistas en las esquinas realizados por Antonio Gijón en el siglo XVII, los Ángeles mancebos de Francisco Buiza y las cartelas de José García Torres, representan: la Oración en el Huerto, la Coronación de Espinas, la Calle de la Amargura y el Traslado al Sepulcro, haciendo de este paso el mejor de los Museos todos los Lunes Santo.

El escultor Rafael Barbero Medina.


Nació el escultor Rafael Barbero Medina el 28-2-1913 en la bella Granada y falleció el 25-6-1990 en Sevilla, iniciándose en este arte junto a su hermano Benito.

Vivió Rafael Barbero en Sevilla desde el año 1943, quien pasó por los talleres de las escuelas salesianas y luego al taller del gran imaginero y muy recordado don Antonio Castillo Lastrucci, montando su taller propio en 1946.

 La mayor parte de sus obras en las Cofradías sevillanas son figuras pequeñas de una gran calidad, que decoran los canastos y respiradero de las andas como las del Cristo de las Almas, San Roque, Penas de San Vicente, Siete Palabras, Jesús Nazareno (LaO), Santa Cruz y otras muchas más. Tiene en Sevilla Rafael Barbero una calle desde 1996, que el Ayuntamiento le concedió entre la Avenida de la Cruz del Campo y Juan de Oñate, buen reconocimiento a un escultor que a pesar de no ser de Sevilla, se sevillanizó en la imaginería como uno más de los muchos maestros que Sevilla ha tenido.