viernes, 16 de agosto de 2019

Marchas como esta.



Marchas como esta siempre quedarán. Otras sin embargo, más para discotecas de Pedanías se olvidarán con el tiempo.

La expresión de armarse la Marimorena.



La expresión de armarse la Marimonera o de se armó la Marimonera ( algo que en España se da a diario ) viene del Madrid de los Austrias en el siglo XVI. Pues había una taberna que era regentada por un matrimonio, el cual se llamaban Alonso de Zayas y María Morena. Una pareja que fue muy conocida por un proceso judicial que se abrió contra ellos por una gran trifulca que se armó en su taberna, tras negarse ella a servir su mejor vino a un grupo de soldados que llegaron.

Era el vino que pidieron los soldados dicen el de mejor calidad que guardaba el matrimonio sólo para aquellos clientes de prestigio, ya que paraban muchos funcionarios y miembros de la Corte. Fue entonces al negarse a servir el vino, cuando comenzó una gran pelea en la taberna y María Morena sería la que más palos dio, algo que no debe de sorprendernos hoy, cuando tenemos al lado y a diario más de una María Morena.

María Morena era una mujer muy impulsiva y con mucho genio, la que te montaba un escándalo en un segundo sin pensárselo. Siendo su fama la que dio origen a la expresión " se armó o armarse la marimorena", lo que significa que se armó una gran bronca. No debemos de confundir esta expresión con el famoso villancico de Navidad.

El dicho: Que si quieres arroz, Catalina.



Más de una vez hemos escuchado seguro el dicho de que si quieres arroz, Catalina. Un dicho que viene de los tiempos de Juan II de Castilla, en el siglo XV por un judío dicen converso que residía en León, el cual estaba casado con Catalina que era curandera, la mujer del dicho y de la que cuentan, que le gustaba muchísimo el arroz, tanto que hasta lo recomendaba explicando las cosas buenas de este cereal, que también recomendaba como sanador de cualquier tipo de dolencia.

Todo muy bien hasta que un día enfermó la buena de Catalina, quedando postrada en la cama sin fuerza alguna y sin poder articular palabra. Al no hacerle nada las medicinas, para poder salvar a la pobre Catalina le ofrecieron un cuenco de arroz que tanto le gustaba y recomendaba, para ver si así mejoraba Catalina.

Al no decir nada catalina, y estar como en otro mundo en la cama postrada y sin hacer el más mínimo caso a las veces que le decían: ¿Quieres arroz Catalina?, se dice a aquellos, que cuando se le dice algo no nos contestan, lo que es pasar un pito. Los que por desgracia hay muchísimo, como por ejemplo nuestros políticos mamones.