miércoles, 10 de junio de 2015

Pomada para el carajo.


Perdonen lo de carajo.  Pero es que para mi es menos cursi que pene. Bueno a lo que iba, que ha salido una nueva pomada la que más de uno ya la llamarán Santa Pomada, por eso de que levanta el mandao, y yo me pregunto ¿no sería mejor ponerse y hablando bien en el pene una loncha de jamón para levantarlo?.

La Virgen de la Granada de la Catedral de Sevilla.


Magnifico es el conjunto de la Virgen de la Granada en la Capilla de Scalas (mide 2,50x1,80mts) de barro cocido y policromado, siendo el fondo azul cobalto y blanco lechoso las figuras, obra atribuida al taller florentino cuatrocentista de Andrea della Robbia .

En el retablo donde se encuentra la Virgen de la Granada vemos su imagen completa, la cual tiene al Niño, sedente en su pierna derecha ofreciéndole una granada, símbolo de la redención. Recibe la Virgen la corona portada por querubines y a su derecha e izquierda San Francisco de Asís, San Sebastián, Santo Domingo de Guzmán y Santa Casilda, encontrándose en el friso del retablo, cabecitas de ángeles alados y en el tímpano curvo del frontón el Cristo, Varón de Dolores en el centro, la Virgen y San Juan. Otra joya más de las tantísimas que encierra esta insuperable Catedral sevillana .

¿San Nicolás o Papá Noel?


Pues la verdad es que no lo sé, porque se trata de una leyenda, la cual puede ser verdad o no. Dicha leyenda se inspira en San Nicolás, un Obispo que vivió en Turquía en el siglo IV y que repartía dinero entre los pobres (un estilo al cerdo de Bárcenas pero con los buenos y no con los chorizos del PP).

Las imágenes antiguas de San Nicolás muestran al Obispo vestido de verde, no de rojo, y en las primeras representaciones de Papá Noel iba vestido de verde igual que el Santo. Quien vistió al gordito Noel de rojo por primera vez fue el ilustrador americano Thomás Nast en la revista Harper's  Weekly en 1862, sin olvidarnos que la conocida y rica multinacional Coca-Cola lo empezó a representar en sus campañas publicitarias a partir de 1931.

Yo particularmente me quedo con San Nicolás, Papá Noel se lo dejó a los americanos, al fin y al cabo no es mi Gordito de la Cruz.

El caminante que cayó rendido ante tanta belleza.


Dicen que hace muchísimo tiempo llegó a Sevilla, Ciudad de la belleza, un caminante medieval con su báculo de viajero del que colgaba una bota de buen vino, que venía recorriendo las Cortes de España viendo luces del románico y el gótico. Pero cuando llegó a Sevilla y contempló la belleza de la Ciudad cayó de rodillas y musitó como una oración:
Linda sin comparación,
claridad e sol de España,
placer et consolatión,
curiosa ciudad extraña,
el mi corazón se baña
en ver vuestra maravilla,
muy poderosa Sevilla
Guarnida de alta compañía.

Estos versos le valieron al poeta peregrino cien Doblas de oro y la promesa de que cada año por otra cantiga, otras cienta.  Sevilla sabía recompensar así de bien a los poetas que la cortejaban. 

Hoy es al revés, sólo corteja a unos cuantos lameculos ignorando a otros grandes que hasta se tienen que ir, en fin, como la vida misma.

Una Capilla para Don Juan Tenorio.


El don Juan que fue cantado por Lord Byron y Moliere llevado al pentagrama por Mozart podría ser tan real como el día y la noche. 

Parece que el candidato fue un joven sevillano aventurero, pícaro y muy putañero, cosa que los españoles llevamos en la sangre. A lo que íbamos, que a este joven lo mataron en la calle Calatrava, donde se puede ver una pequeña Capilla dedicada a la Virgen del Carmen, construida por los marqueses de Tarifa para qué se dijeran misas en sufragio de su hijo, el auténtico y (Made in Sevilla Don Juan), cuyo nombre verdadero era don Pedro Rivera y que le dieron muerte por una riña de amoríos.