lunes, 7 de julio de 2014

Un día como hoy. Los Estudiantes.


Un día como hoy 8 de Julio de 1978, el Cabildo de la Catedral otorga Carta de Hermandad a la Cofradía de los Estudiantes.

Un día como hoy.Tropas francesas.


Un día como hoy 8 de Julio de 1810, tras  la marcha de las tropas francesas, se abre al culto el convento trianero de la Victoria, donde estuvo la Hermandad de la Estrella.

Un día como hoy. Nuestra Señora de los Peligros.


Un día como hoy 8 de Julio de 1655, el provisor entrega la Regla Fundacional de la Hermandad trianera de la Tentación de Cristo y Nuestra Señora de los Peligros.

Un día como hoy. Sacramental de Santa Ana.


Un día como hoy 8 de Julio de 1540, da Bula el Papa Paulo III para la fundación de la Hermandad de la Parroquia de Santa Ana.

Un día como hoy. Catedral.


Un día como hoy 8 de Julio de 1401, el Cabildo acuerda la construcción de la Catedral de Sevilla.

El Convento de Santa Paula.


Está regido este convento por las monjas religiosa de la Orden Jerónima, fundando en 1475 por doña Juana de Santillana, siendo su estilo un hermoso exponente del arte ojival-mudéjar.

A través de su compás, uno de los más bellos de Sevilla, se entra en la Iglesia construida en 1483 por iniciativa de doña Isabel Enriquez, marquesa de Montemayor y terminada en el año 1489. La que tiene una portada típica del tiempo del reinado de los Reyes Católicos, cuyo escudo aparece en la misma ejecutada por el arquitecto Pedro Millán y el ceramista Francisco Nicoloso Pisano.

El retablo mayor es realizado en 1723 por el escultor José Fernando de Medinilla, y pertenece al estilo barroco, sustituyendo al otro del gran escultor Andrés de Ocampo que se perdió, estando presidido por una imagen de Santa Paula que al igual que otras  esculturas de San Blas y San Agustín son del siglo XVII, procedentes del antiguo retablo.

También tiene otras joyas este convento como un retablo ejecutado por Felipe Rivas en 1637, en cuyo interior está un San Juan Evangelista  realizado por Juan Martínez Montañez en 1638. Un convento para perderse en él  y disfrutar de joyas del pasado entre sus muros silenciosos.



El Convento de San José.


Este convento llamado de San José es conocido popularmente por Las Teresas, caracterizándonde  por su austeridad y seriedad de sus normas y reglas. En una habitación que hay en el interior del patio se encuentra colocada una cruz de madera que fue regalada a las monjas carmelitanas por San Juan de la Cruz en 1588, y desde entonces está en el mismo sitio.

El retablo mayor de la Iglesia fue realizado por Jerónimo Velázquez en el año 1630, del que destaca en su hornacina principal una escultura de San José del imaginero Juan de Mesa, que también hizo una hermosa Inmaculada para otro retablo de dicha Iglesia en 1622. Toda una obra de incalculable valor artístico por su composición. 

Guarda el convento de San José en la sacristía de la Iglesia un expositor en el que se encuentra colocadas distinta reliquias de Santa Teresa, pudiéndose contemplar las pantuflas que usaba, el autógrafo del Libro de las Moradas y un cuadro de la santa que pintó Juan de la miseria en 1576, del que dijo la presumida  Santa cuando lo vio que la había sacado “fea y lagañosa”.



El Convento de Santa Isabel.


Fue fundado este convento por doña Isabel López de Farfán en el siglo XV, bajo la advocación de San Juan Bautista y la Visitación de Nuestra Señora a su prima Santa Isabel, en la collacion de San Marcos, estando actualmente regido por monjas Filipenses. Estas monjas siguen unas curiosas tareas que tuvo el convento al tiempo de su fundación, la de tejer lienzos con los que surtir a los peregrinos que se desplazaban a Tierra Santa.

La iglesia del convento se realizó en 1602 por el arquitecto Alonso de Vandelvira, siendo su retablo mayor obra de Juan de Mesa y del ensamblador Antonio de Santa Cruz, que se realizó en 1634, presidiéndolo una Dolorosa del siglo XVIII y en sus lados dos imágenes; una de San Zacarías y otra de Santa Isabel, encontrándose en su ático un calvario del siglo XVI. 

Entre los distintos retablos que destacan se encuentra uno que tiene una magistral imagen de un Crucificado de Juan de Mesa, con la advocación de Cristo de las Misericordia. Destacando también  en el muro del lado izquierdo de la Iglesia un gran cuadro de Juan del Castillo, titulado la Adoración de los Reyes Magos del año 1625.


El Convento de Santa Clara.


Fue este convento una de las primeras fundaciones de Sevilla y se construyó en las huertas y palacios que tenía en la collacion de San Lorenzo el infante Don Fadrique, hijo del rey Fernando III, el Santo, gozando de muchas concesiones realizadas por distintos Reyes como Fernando IV, Alfonso XI, Juan II etc. Que le ayudaban a su funcionamiento y mantenimiento.

Entrando en el convento a la izquierda del hermoso compás, se encuentra una portada gótica realizada en el siglo XVI, que procede del desaparecido Colegio de Santa María de Jesús, antigua Universidad de Sevilla, por la que se entra a la torre de D. Fadrique, que fue mandado ejecutar por su hermano Alfonso X el Sabio a causa de que se había amancebado con su madrastra doña Juana, segunda esposa de su padre el Rey Fernando III. 

Tiene la Iglesia del convento un magnífico retablo mayor obra de Martínez Montañés, cuatro retablos laterales también del genio Montañés y una hermosísima Inmaculada realizada por Andrés de Ocampo. Un convento donde encontramos enterramientos como el de doña Leonor de Guzmán, madre del rey Enrique de Trastámara y amante del rey Alfonso XI, padre del rey Pedro I el Cruel, lo que explica una vez más que los cuernos fueron todo un símbolo en nuestra queridísima patria.




El Monasterio de Santa María de las Cuevas.


Este monasterio se encuentra en la margen derecha del Guadalquivir, y fue el Arzobispo de Sevilla Gonzalo de Mena quien lo fundó en el año 1400. Siendo ocupado este año el 16 e Enero por los primeros monjes, el cual solicitó a los Terciarios Franciscano que se encontraban establecido en Sevilla al otro lado del río y cerca del Castillo de San Juan de Aznalfarache, que le cediesen unos terrenos en un lugar conocido por las cuevas y en el que había una ermita.

 Las obras se comenzaron en 1401, habiendo tenido el citado Arzobispo la fortuna de ver iniciadas las mismas ya que se dio la circunstancia de fallecer ese mismo año. Fue este Monasterio uno de los más importantes y poderosos de España, no sólo por sus bienes, sino por sus rentas, ya que fue favorecido desde su fundación por personajes como el Adelantado Perafán de Rivera y otros como el rey Juan II.

Como consecuencia de la invasión francesa, el Monasterio y debido a que se encontraba fuera de la ciudad y muy aislado fue brutalmente saqueado, teniéndolo que abandonar los frailes para luego volver en 1816, del que  nuevamente fueron desalojados en 1835. Tres años despué, este monasterio fue vendido a unos comerciantes ingleses, instalando en el mismo la famosa y universal conocida fábrica de cerámica de la Cartuja.