miércoles, 3 de diciembre de 2014

Como la vida misma. Habrá.


¿Habrá que hacer un test que diga la clase de imbécil que eres?

Como la vida misma.Mi paladar.


Si, mi paladar, es lo que más me gusta de las Navidades cada vez más disfrazadas de hipocresías, para degustar otros sabores que solo saben a Gloria en Navidad, pero por supuesto en compañía de muy pocas personas o tiranos, que solo están bien en esta época y con mal aliento en su boca.

Como la vida misma.Don.


En Andalucía es mejor que te conozcan por Don que a secas por tu nombre, aunque tengas muchísima más educación y dinero que el tieso del Don. Porque el Don nunca caerá, pero el otro si, así son muchos y así se da en esta Tierra única llena de CACIQUES.

Como la vida misma.Cuando uno.


Cuando uno habla como le sale del carajo o como piensa ya es malo para esta hipócrita sociedad; pero siempre es mejor ser uno mismo que no uno de tantos que llevan el arma de la compostura para luego clavartela.

Calle Marteles de Sevilla.


Toma su actual nombre Marteles en la Edad Media, por los del linaje Martell que en ella vivían.

El Cristo antiguo de San Benito de Esteban Domínguez Aguilar.


Por el año de 1922, la Hermandad de San Benito se encontraba en pleno proceso de reorganización tras haber sido aprobadas sus nuevas Reglas el año anterior, por esta circunstancias la Hermandad encargo al jovencísimo escultor don Esteban Domínguez Aguilar la imagen del Señor para su salida penitencial de aquel año, siendo la advocación elegida por la Hermandad para su nuevo Titular de la “Preciosísima Sangre”. Rrepresentando un Ecce Homo que solo salió aquel año de 1922. Este Ecce Homo en su primera salida salió en unas andas cedidas por el Arzobispado, las cuales pertenecieron a la Hermandad de la Vera-Cruz.

La imagen del Cristo va con las manos atadas a la espalda y su autor Esteban Domínguez Aguilar cobró 1.000 pesetas por la obra. Hoy se encuentra este Cristo en Villanueva del Río con la advocación de Cristo Redentor Cautivo, procesionando todos los Jueves Santo por sus calles el que fuera Titular de la clásica Hermandad de San Benito tan solo un año.

Foto de 1922 del Cristo de la “preciosísima Sangre” de San Benito. 

Los faroles de tres Crucificados.


Llevó en su paso El Cristo de la Buena Muerte de la Hermandad de la Hiniesta unos faroles de madera oscura y dorado en algunas partes sobre la madera, que José Merino Román realizó para la Hermandad del Cristo de Burgos, llevando antes candelabros de guardabrisas y posteriormente unos faroles de orfebrería de un coche de caballo fúnebre, hasta que en 1952 empezara a llevar cuatro achones de Manuel Seco Velasco. 

Actualmente, los faroles de madera oscura los luce la Hermandad onubense de Zalamea la Real del Cristo de la Sangre de la Hermandad de la Vera-Cruz cada madrugada de Viernes Santo. Unos faroles que parecen ser que no quieren separarse de Cristo Crucificado.

Cristo de la Buena Muerte de la Hiniesta. 


Cristo de Burgos.


Cristo de la Sangre de Zalamea la Real.

El palio de la Hermandad de la Esperanza de la Trinidad de Rodríguez Ojeda.


Tuvo la Hermandad de la Trinidad de Sevilla un palio de Rodríguez Ojeda estrenado en 1925, palio que se encuentra en la etapa final del genial bordador Rodríguez Ojeda, estando las caídas solo bordadas por el exterior.

 Fue entre 1945 y 1946 en el Colegio del Salvador de Jerez de la Frontera bajo la dirección de Juan Manuel Guzmán, cuando se pasaron a nuevo terciopelo los bordados exteriores de las caídas del palio, que fueron adquiridas en Sevilla y que hoy pertecen al magnífico palio que cobija a Nuestra Señora de la Confortación de la Hermandad de la Oración en el Huerto de Jerez de la Frontera. Hermandad que sale del convento de Santo Domingo todos los Jueves Santo.

Virgen de la Esperanza Trinidad con las caídas de Rodríguez Ojeda. 

En un País...


En un País que el más tonto, analfabeto, sinvergüenza y corrupto se salta la LEY a la torera no se puede esperar nada, pero nada...