viernes, 19 de agosto de 2016

Moraito.


Existió un Duende en el Barrio de Santiago y seguirá hoy paseando entre sus calles sin que nadie ya lo pueda ver, pero seguirá su espíritu perdido por esos rincones del viejo Jerez. Este Duende no es otro que el Gran Moraito Chico, el que con su guitarra paraba el tiempo en su Barrio para hacer una juerga eterna y gitana.

Camarón.


Camarón si cantaba, no hoy algunos.

Camarón.


Cantó no como nadie, cantó solo como él, no necesito servirse de nadie, solo de él que para eso fue un Grande y seguirá siéndolo mientras el mundo siga.   Hizo música, le llamaban Camarón y desde su triste muerte no ha salido otro como él.

Cantantes.

Cantantes que no cantan, pero le dan a usted un concierto, dos y hasta tres en una semana que cualquiera en un bar de carretera o un puticlub lo borda y hace mejor que muchos que viven del cante sin cantar un CARAJO. Asqueroso casi todo.

Mas rara.


Una tía más rara que soplar en un control de alcoholemia.

El mar.


Me encanta el mar, me refresca, me relaja y despeja de malos pensamientos. Me encanta el mar, solo el mar.

Gastronomía y sexo.


Y dijo el bohemio: Me gusta el jamón, hasta el de bodega, el queso, las gambas, la carrillada y los  chicharrones, pero más una buena mujer. Gastronomía y sexo.com

La mujer.

La mujer que vale, con solo una mirada o un espontáneo beso te hace levitar.

El cielo.


Hoy le pregunté a un grandísimo amigo, que si el cielo sería un BAR. Un poco más y se me suicida el Cabrón y yo detrás.