domingo, 3 de junio de 2018

La Puerta de San Miguel de la Catedral.


La Puerta del Nacimiento, conocida también como la de San Miguel por haber estado el Colegio del mismo nombre fue la primera en labrarse de la monumental Catedral sevillana. En la que vemos en su tímpano una maravillosa escena del Nacimiento de Jesús, siendo su autor Lorenzo Mercadante de Bretaña en el siglo XV,  representación considerada como una de sus mejores obras.


En el centro de la escena  vemos al Niño, dejado sobre las pajas, y sobre él un coro de Ángeles que cantan su nacimiento. La Virgen y San José están vestidos con trajes de época del artista, en actitud de adoración con las manos juntas en oración. Y detrás aparecen la cabeza del buey y la mula asomados en el establo. Unas pastora con regalos detrás de San José y unos pastores con la vista de Belén al fondo.


Pero de todas las figuras de esta magnífica escena, la que más nos llama la atención es la figura de la pastora que ríe, una importantísima obra del Arte gótico, donde ya se muestra la expresión al exterior de las figuras. Toda una joya del artista Mercadante, del que muy bien podríamos llamar "El Dios de la Piedra".

La Capilla de Santa Ana de la Catedral de Sevilla.


La Capilla de Santa Ana, llamada también del Cristo de Maracaibo o de los Marmolejo por su fundador Diego Hernández Marmolejo, arcediano de Écija conserva en su interior piezas de gran calidad. Como el retablo pictórico realizado en 1504 dedicado a San Bartolomé, de autor anónimo.

Retablo de San Bartolomé.

En el banco del retablo de San Bartolomé vemos varias escenas de la Pasión de Cristo, como la Flagelación, Camino del Calvario, Crucifixión, Descendimiento y Piedad. Y en su primer cuerpo pinturas de Santiago el Mayor, San Blas, San Bartolomé, San Nicolás y San Sebastián. Mientras que en el segundo cuerpo dedicado a María vemos a San Juan Bautista , Santa Ana , La Virgen con el Niño, Santa Marta y San Miguel Arcángel.

Cristo de Maracaibo.

Pero si tuviéramos que destacar sólo una obra sería de esta rica Capilla sería la del Cristo de Maracaibo, pintura realizada sobre tabla atribuida al pintor Pedro de Villegas Marmolejo en 1560, con los relieves a sus lados de San Juan y la Virgen. Es de destacar, que el Cristo de Maracaibo tuvo bastantes devotos antiguamente, y antes de pasar a esta Capilla de Santa Ana a finales del siglo XVIII estuvo  situado en un retablo cerca a la Puerta de San Miguel. 

Sepulcro del Cardenal de la Lastra.

Aparte del retablo de San Bartolomé y el Cristo de Maracaibo se encuentra en esta capilla obras interesante como una pintura de la Inmaculada de la escuela de Murillo, Abrahan y los tres Ángeles, atribuida al pintor flamenco del siglo XVII Van Diepenbeek y otras pinturas anónimas con el gran sepulcro del Arzobispo de Sevilla y Cardenal Luis de la Lastra, realizado por Ricardo Bellver en 1880. La Capilla tiene dos vidrieras, una sobre la bóveda de Enrique Alemán hacia 1480, en la que aparecen Santa Águeda, Santa Lucía, Santa Cecilia y Santa Inés, y la otra vidriera es la interior de último del siglo XVIII, que representa la Sagrada Familia. Esta Capilla al igual que todas las de la Catedral son dignas de visitar.