lunes, 2 de marzo de 2015

El Señor de Pasión.


La primera documentación que se tiene de esta obra maestra de la imaginería se debe al testimonio de fray Juan Grerrero, que perteneció desde 1615 a la comunidad del convento sevillano de la Merced, el que la documenta indirectamente al <<Dios de la Madera>> Juan Martínez Montañés. Asombro de los siglos presentes y admiración de los por venir.

La imagen del Señor de Pasión, como le llaman en Sevilla, es de madera de cedro, de 1,64 metros de altura,  la cual representa a Cristo caminando hacia el Calvario, apoyando el pie izquierdo en el suelo, mientras el derecho apenas lo roza con el dedo, dando un movimiento sublime que ha sido muchísimas veces copiado sin superar nunca tan grandísima y portentosa imagen.

 El Señor de Pasión procesionó siempre acompañado de la figura de Cirene hasta 1974, que empieza a salir sólo. Todo un acierto para muchos y un disgusto para otros.

Los Goyas.


Igual que están los Premios Goyas algún día podrían estar los Premios Juan de Mesa y con alfombra morada, por caer en Cuaresma.

Nuestro Padre Jesús del Silencio en el Desprecio de Herodes.


Representa Nuestro Padre Jesús en el Desprecio de Herodes el momento en que, decepcionado Herodes por el silencio de Cristo a sus numerosas preguntas y, sobre todo desilusionado por no haber podido presenciar ningún milagro de los muchos que esperaba, desprecia a Jesús, remitiéndole de nuevo a Pilatos. 

Herodes le regaló a Cristo una túnica blanca, color utilizado por los dementes, porque Jesús venía autoproclamándose Rey y Dios.
La imagen del Señor está en pie y maniatado, obra anónima que se atribuye al taller de Pedro Roldán, siendo de este último la cabeza (1698), las manos de Sebastián Santos (1935) y el cuerpo de Juan Luis Vassallo (1951). Imagen de madera policromada y de 1'85 metros.

Siento la Primavera.


Siento una Madrugá de Primavera que me corre por mi sangre, una Madrugá de Centuria, Sentencia y Macarena, la cual siento todo el año. Pero que ahora  y más que nunca se desborda por mi sangre para irse a Tu Esperanza, Macarena.

Foto de Francisco Santiago.

Foto de Fran Silva.


Desconozco el autor.

Recortar los meses.


Que digo yo, con tantos recortes de manualidades que le gusta hacer a nuestro desleal Gobierno ¿por que no recorta los meses en 15 días? Así muchas personas llegarían a fin de mes, no que los que llegan son ellos.

El Cristo de la Sed.


Fue contratado el Cristo de la Sed el 10 de Octubre de 1969 al imaginero Luis Alvarez Duarte, el que acababa de cumplir 19 años y, en el documento que formaliza el encargo, la Junta de Gobierno le impone que debía ser un Cristo vivo, pronunciando la "quinta palabra" del Calvario. Por lo que Duarte para hacer su obra se inspiró en dos grandes de la imaginería como son: Juan de Mesa y Martínez Montañés.

El Cristo de la Sed se bendijo el 6 de Septiembre de 1970 por el Cardenal Bueno Monreal. Cristo que esta realizado en Pino de Flandes y de 1'73 metros, siendo de los pocos Crucificados que procesionan en Sevilla con cuatro clavos, el cual costo la cantidad de 115.000 pesetas.

El Nazareno de la O.


Es curioso como en 1680, los trianero de la calle Castilla vieron con sorpresa como las Hermandades que residían en las ermitas del Patrocinio y de la O cambiaban sus imágenes titulares. 

La Cofradía del Patrocinio veneraba un Nazareno con la advocación de Nuestro Padre Jesús del Camino. Pero al fusionarse con la corporación de la Expiración adoptó como titular al bendito Cachorro, y la O era al contrario, que veneraba a un Crucificado. Pero por la dificultad de instalarlo en el paso, según cuentan, fue sustituido por el actual Nazareno.

El Nazareno de la O está catalogado como obra del genial Pedro Roldán, realizado en el año 1685 y correspondiendo la policromía a Parrilla, quien se la hizo el mismo año. Es una bellísima talla procesional realizada en madera de cedro, de 1,80 metros de alto, que por ir encorvado recibe el cariñoso apelativo de el "Jorobaito de Triana", el cual lleva una preciosa Cruz de  Carey y plata de perfil ochavado y con remates esféricas en sus extremos, realizada por el orfebre sevillano Manuel José Domínguez en 1731, costando el Nazareno la cantidad de 500 reales.