martes, 23 de agosto de 2016

La Virgen de la Aurora.


La Virgen de la Aurora de la Hermandad de la Resurrección fue realizada por el imaginero sevillano Antonio Joaquín Dubé de Luque, imagen que tiene la particularidad de no tener en su rostro ninguna sola lágrima. 

Esta Virgen fue realizada al principio para una Cofradía extremeña, y fue bendecida el 28 de Octubre 1978 en la Capilla del colegio de La Salle, la cual sustituyó a la antigua titular que realizó Jesús Santos Calero. Virgen que podemos ver por las calles de Sevilla en la madrugada del Domingo de Resurrección.

Foto de Juan Antonio Paraíso.

Curiosidades.La palabra Aurora.


Según los filósofos, la palabra Aurora procede del latín AVIE HORA, qué significa hora de las aves, el amanecer, que es cuando las aves despiertan y otros siguen durmiendo.

Caído va Jesús.


Caído y humillado va Jesús y mirando sólo hacia un lado. El lado más humano y no el otro, que es donde muchos miran para seguir haciendo daño a una humanidad ya de por si dañina.

En este país.


Todo en este país es un triste reflejo de nuestra hipócrita y desleal Sociedad.

Atardeceres .

Atardeceres de Otoño se acercan a la vuelta de la esquina. Y Tú como siempre estarás tan bella, que hasta el Otoño viene con ganas de quedarse en tu barrio, Macarena.

La Virgen de Araceli de la Iglesia de San Andrés.


La Hermandad de la Virgen de Araceli se creó en la Iglesia de San Andrés durante la Guerra Civil, traída por personas que vinieron de Lucena para refugiarse en la capital hispalense.

 Esta Hermandad se constituyó en 1940, para luego encargar al recordado don Antonio Castillo Lastrucci la imagen, réplica de la que se venera en el Santuario de Lucena (Córdoba), desde mediados del siglo XVI.

La preciosa Virgen de Gloria de Araceli se bendijo el 12 de Octubre de 1944, siendo Arzobispo de Sevilla el Cardenal Pedro Segura, imagen que se encuentra en la Iglesia de San Andrés en el lado de la Epístola. Como curiosidad comentar, que el bueno de Castillo Lastrucci al terminar la imagen no la quiso cobrar por recuerdo a su madre, que también se llamaba como la Señora, Araceli.

Foto Leyendas de Sevilla.