martes, 18 de septiembre de 2018

El San José de Montes de Oca de Bormujos.


Foto Universidad de Sevilla.

Con esta imagen de San José  y el Niño nos quedamos casi sin palabras, sólo hay que verla para darse uno cuenta de la magistral obra que es. Un grupo escultórico atribuido por su calidad y rasgos al imaginero sevillano José Montes de Oca, en el que podemos ver rasgos parecido al del otros Cristos del artista.

Como vemos en la foto, el San José está itinerante y el Niño, los que tienen una sublime expresividad y perfección. Destacando del grupo su movimiento, el que nos da la impresión de que están vivo.

El Nazareno de Alcalá de los Gazules de Montes de Oca.


Bellísimo Nazareno tiene Alcalá de los Gazules (Cádiz), obra del prestigioso imaginero sevillano José Montes de Oca. 


Esta imagen del Nazareno se encuentra en la Iglesia de San Francisco, la que popularmente se conoce como de la Victoria.

El Ecce Homo de Montes de Oca de Cádiz.


Este Portentoso con mayúscula Ecce Homo de Cádiz se encuentra en la Iglesia de San Pablo, situada en la popular calle Ancha de la Capital.

Foto de Yban.


La imagen está atribuida al excelente imaginero sevillano José Montes de Oca, una joya de la escuela sevillana que esta considerada como una de sus grandes obras.

La Virgen de los Dolores de Montes de Oca de Cádiz.


La portentosa Virgen de los Dolores de Cádiz pertenece a la Hermandad Servitas, de la que fue antigua titular mariana, siendo reemplazada por otra de escuela genovesa y atribuida a Francesco Galleano.


En la actualidad la Virgen antigua recibe culto en una hornacina de la Iglesia gaditana de San Lorenzo, la que está visible desde la calle Sagasta. Esta imagen es inferior a otras Dolorosas, pero con un porte único y exquisito, de manos entrecruzadas y atribuida al imaginero sevillano José Montes de Oca.

La Divina Pastora de Montes de Oca de Málaga.


La maravillosa y muy desconocida a la vez Divina Pastora de Málaga no está documentada, pero si atribuida al reconocido imaginero sevillano José Montes de Oca, obra de sus primeros años en el siglo XVIII. Una joya más de este artista que marcó un antes y un después.

Es de destacar, que la policromía de la Virgen es la primitiva, la cual se encuentra en un magnífico estado de conservación y lleva en su barbilla el característico hoyuelo que Montes de Oca solía hacer a sus Dolorosas. Sin dudas algunas, nos encontramos ante una de las mejores obras del artista sevillano.