miércoles, 27 de mayo de 2020

El pintor Juan Simón Gutiérrez.

Sagrada Familia de Juan Simón Gutiérrez.


El pintor Juan Simón Gutiérrez nació en Medina Sidonia (Cádiz) en 1634, y falleció en Sevilla en 1718. Siendo bautizado el 4 de Junio de 1634. A la edad de veintiún años entró por su madre como aprendiz del pintor Juan Andrés, trasladándose a Sevilla en fecha que no sabemos y donde pudo entrar en contacto con el genial Murillo, siendo sus obras muy inspiradas en las del artista sevillano.

En 1664 y 1667 se le documenta inscrito en la Academia sevillana de dibujo, época que contrajo matrimonio y empezó a pintar obras de devoción para el comercio americano. Obtuvo el cargo de alcalde responsable de los exámenes para el ingreso en el gremio de los pintores y doradores en 1680, y fue padre de ocho criaturas, cuatro de ellos religiosos, por lo que no es de extrañar, que en censo municipal de Sevilla en 1714 figurara como pobre. En su testamento lo firmó dejando casi doscientas pinturas suyas, todas religiosas.

Entre sus obras citaremos algunas como La Muerte de Santa Teresa de 1687, conservada en el Convento de Carmelitas Descalzas de Alba de Tormer y una Sagrada Familia que se encuentra en el Convento de Agustinas de Medina Sidonia. Un grandísimo pintor, que demostró ser uno de los mejores seguidores de la obra de Murillo. 

José Carrillo de Albornoz.


Nació José Carrillo de Albornoz el 8 de Octubre de 1671 en Sevilla, y falleció el 6 de Junio de 1747 a los 76 años de edad. Duque de Montemar y  Conquistador de Orán, quien participó como Mariscal de Campo en la Batalla de Villaviciosa en 1710 a las órdenes del Conde de Aguilar combatiendo en la caballería.

Entre 1718 y 1720 intervino en las campañas de Cerdeña y Sicilia, celebradas con ocasión de la Guerra de la Cuádruple Alianza. Siendo a partir de aquí cuando inició una brillante carrera en la que estuvo al mando de los diferentes ejércitos expedicionarios que el rey Felipe envió a distintos puntos de África e Italia. También estuvo en 1731 al frente del ejército expedicionario que realizó la ocupación de Parma para el Infante Don Carlos, futuro Carlos III de España. En 1732 estuvo al mando del ejército expedicionario que realizó la reconquista de Orán para el reino de España, arrebatando la plaza a los turcos y en 1733, obtuvo el mando del ejército expedicionario que partió hacia Italia a combatir a los austríacos en la Guerra del Primer Pacto de Familia, originada por la disputa entre  Francia y el Imperio por la sucesión al trono de Polonia.

En 1748 fue Ministro de la Guerra, y en 1741 obtuvo el mando del ejército expedicionario que partió hacia Italia a combatir a los austríacos en la Guerra del Segundo Pacto de Familia, originada por la disputa entre las potencias europeas por la sucesión al Imperio. Al final fue destituido a finales de 1742 por la inactividad que mostró al frente de sus tropas, que exasperó a la Corte de Madrid y lo sustituyó por el conde de Gages.


El escritor Manuel Fernández y González.




Nació el magnífico escritor y poco conocido por desgracia por muchos lectores, Manuel Fernández y González el 6 de Diciembre de 1821 en Sevilla, y falleció el 6 de Enero de 1888 en Madrid. Gran representante de la novela por entregas en España. Su familia era de militares, y fue el hermano mayor del filólogo y filósofo Francisco Fernández y González, y del jurista y también novelista Modesto Fernández y González, una familia como vemos de intelectuales, los que cada vez más faltan hacen en nuestra bajuna Sociedad.

Amante de la lectura, publicó un libro de poesías a los catorce años, y fue miembro de la tertulia granadina de «La Cuerda» mientras estudiaba Filosofía y Letras y Derecho en la Universidad de Granada. Escribió su primera narración corta en 1838: El Doncel de Don Pedro de Castilla como folletín del periódico local La Allambra, y el drama histórico El bastardo rey. Una vez que se licenció se marchó a Madrid, donde recibiría muchas críticas por su carácter difícil y altanero dicen, hasta que se vengo el sevillano en el periódico sátiro El Diablo con Antiparras.

Cuando vuelve a Granada sigue con su carrera de escritor llevando una vida bohemia, y de vuelta otra  vez a Madrid en 1849, colabora con el conocido editor Gaspar y Roig, con el que obtuvo grandes éxitos. Nuestro personaje llegó a ser hasta amigo de la Reina Isabel II, y fundó con los folletinistas Ramón Ortega y Frías y Torcuato Táreago y Mateos El Periódico para Todos, en el que también colabora Enrique Pérez Escrich, donde todos publican novelas por entregas y Manuel Fernández entrega El rey del puñal. Tras ganar bastante dinero con sus obras, murió en a más absoluta pobreza por haber gastado grandes cantidades de dinero.

 En su entierro estuvieron el ministro de Fomento, todas las Academias, los teatros representados y muchísimos escritores y periodistas.
Se le atribuye a Manuel Fernández y González casi doscientos títulos de novelas, más de una treintenas teatrales, poesías y algunos dramas. En las novelas que escribió eligió asuntos históricos, legendarios y tradicionales, lo que demuestran su nacionalismo. Una pena y grande, que gente que van de lectores se hayan leído antes  cualquier bodrio actual y no una novela de este gran literato, las que en cualquier librería de viejo, hay obras suyas tiradas de precio.