viernes, 30 de octubre de 2015

Lo sé.


Lo sé que dirán que es de loco. Pero creo que hay otro Evangelio, y es el Evangelio según el Barrio de la Macarena.

No soy.

No soy ningún poeta aunque eso yo quisiera. Pero en vez de meterme como muchos y muchas en la vida de los demás, yo a Ti prefiero escribirte mis humildes sentimientos y a la vez darte las Gracias por todo lo que me has dado, que hacer daño a alguien que ni siquiera conozco.

Foto de Carmona Villa Real.

Y todo sigue.


Y todo sigue recordándome a Ti; los olores, el tiempo, el momento, el día a día, los recuerdos, la nostalgia, mis problemas que son los Tuyos y Tu Esperanza, Tu Esperanza y Macarena.

Dos amores.


Que no se encele nadie. Pues dos amores yo tengo: uno es Sevilla y otro es mi Barrio de la Macarena.

Virgen de la Carretería.


Una de las más grandes Dolorosas no sólo de Sevilla, sino también de Andalucía y de las pocas que nos han llegado podemos decir casi intacta.

Algún día hablaremos de esta magnífica y portentosa imagen muy desconocida por muchos que creen saberlo todo.

Virgen de la Victoria.


La Dolorosa que cualquier Museo del Mundo se mataría por tenerla entre sus obras: La Virgen de la Victoria, orgullo e icono de Triana.

No se olviden.


No se olviden de esto que no es un consejo, simplemente es una verdad muy grande. En la Semana Santa lo más de lo más importante son nuestras imágenes y si me apuran, las figuras secundarias y algunas cosillas más, nosotros sólo somos y debemos ser amantes y servidores de nuestras Cofradías.

No entiende.


No entiende mi Semana Santa de niñatos ni de hipócritas. Pues ella con el tiempo poquito a poco los va borrando con su grandeza.

Repetiré


Repetiré hasta la saciedad, que la Semana Santa no es un espectáculo, porque eso me suena a circo, es Pasión.