miércoles, 3 de febrero de 2016

Cofradías.


Y muchas veces me pregunto ¿que son las Cofradías? Pues algo muy grande, que a pesar de que muchos las tomen como un corral de critiqueo, con su historia no pueden.

Y teniendo.


Y teniendo Esperanza, todos los caminos conducen a San Gil.

         Foto de Juan Valladares.

Donde no hay mamones.


Y dijo el bohemio: Donde no hay mamones, el pueblo del carajo vive.

Quien no espera.


Y dijo el bohemio: Quien no espera no se desespera.

Sufrir.


No es lo mismo sufrir por amor, que sufrir por tener necesidades para vivir.

Vivimos con Tu Esperanza.


Todo lo que con Tu Esperanza vivimos es digno de contar al mundo, Macarena.

Los malos pensamientos.


Los malos pensamientos nos conducen a la muerte, los buenos (esos que están en extinción) a la vida.

Y en la retina.


Y en la retina de mi esperanza, la mirada de todos los Macarenos se guarda.

Respetar .


El objeto de respetar a alguien consiste en entender lo que uno no quiere ver o entender del adversario.

¿Por qué tememos?


¿Por qué tenemos tanto a los cambios en nuestra Semana Santa? La vida en si es un cambio constante, recuérdenlo.

No se puede sentir.


No se puede sentir con el corazón sin tener la conciencia limpia.

Me aburren.

Me aburren los imbéciles, siempre están hablando de imbecilidades.

Aroma.


Todas las cosas en este mundo y no en el otro, tiene su propio e inconfundible aroma. Como también lo tiene mi fe, el aroma de Tu Esperanza.

   Foto de Francisco Narbona Soto.

Tener un abuelo.


Que grande es tener un abuelo en esta vida, y que suerte tiene Triana, que a su Nazareno por siempre lo tiene.

Los Veinticuatros.


Aunque suene a nombre hortero de caseta de feria, nada tiene que ver con estas. Nos referimos a los Caballeros Veinticuatros, que durante el siglo XIII al XVIII, cuando el Ayuntamiento de Sevilla tenía castillos y jurisdicciones en toda Andalucía Occidental (entonces no estaba el PP ni el PSOE), dicho Consejo estaba formado por alcaldes y 48 regidores, siendo la mitad Caballeros Veinticuatro, todos de la Nobleza, y la otra mitad (no la del bocadillo) Jurados, que eran ciudadanos, comerciantes y artesanos.

Esto de las Veinticuatrías eran hereditarias, creada por el rey don Sancho, ese que fue hijo de Alfonso X el Sabio y que tanto dolor de cabeza le dio a su mismísimo padre,  menos mal que era el hijo, que si no vaya usted a saber. Durando el tema de las Veinticuatrías hasta 1700, Guerra de la Sucesión.

Sancho IV de Castilla.

Una plaza.


Una plaza, donde pasear por ella nada tiene que ver con las zonas bulliciosas de bares sucios y molestos, donde el camarero se mete por meterse hasta en su vida y le molesta. Una plaza con aires de grandeza y a la vez humilde, que nos recuerda a otras de bellos pueblos de nuestra Andalucía, donde parece, que el tiempo quiso pararse para relajarnos a todos de esas zonas bulliciosas, la Plaza de Santa Isabel.

       Foto El Arte de lo Efímero.