miércoles, 23 de mayo de 2018

El Hospital de la Caridad de Carmona.



Otra maravillosa joya podemos ver en esta bella Carmona como es el Hospital de la Caridad, fundado como hospital de pobres en 1510, mediante bula papal del Pontífice Julio II. Se ubica en unas casas que fueron de la propiedad de la Duque de Arcos doña Beatriz Pacheco, quien las donó para el Hospital de la Santa Caridad y Misericordia de Nuestro Señor Jesucristo, que hizo constar en testamento el 5 de Abril de 1511.

El Hospital como la Hermandad que lo dirige se encuentra asociado al conocido Hospital de la Caridad de Sevilla, guardando en su archivo algunos interesantísimos documentos de su benefactor, Miguel Mañara. Destaca de esta joya como es el Hospital la sala Capitular y su Capilla, la que atesora en su interior obras de incalculable valor, como el retablo mayor con una pintura sobre la Visitacion de la Virgen a Santa Isabel, atribuida a Murillo, con un magistral marco barroco. Un San francisco del Gran Zurbarán y una interesantes pinturas en cobre que representan los artículos del Credo donadas por la Marquesa de Saltillo en el siglo XVII .

Aún con este enorme patrimonio, lo más conocido de todo es su única e irrepetible portada barroca rematada por una espadaña, la que dan una belleza sin igual a este desconocido monumento para muchísimos andaluces por desgracia, una pena salir fuera de Andalucía sin conocer casi nada de ella. El azulejo central si se fijan bien, representa un corazón en llamas con una Cruz, que es el emblema de la Santa Caridad fundada por Mañara.

Funcionarios chulesco.

Hace tiempo que quería escribir algo sobre estos funcionarios chulesco, los que una gran mayoría se creen semidioses. Pero por tiempo o por desidia lo dejé pasar, hasta que me han tocado los cojones como se lo habrán tocado también a usted no solo una vez, sino unas cuantas veces, y siempre en plan chulesco, importándole un pito que gracias a nuestros impuestos comen los muy ca...rajotes.

Llegue uno a donde llegue siempre se topará con uno de estos funcionarios chulesco, a la oficina tal, a la otra, a esta y a la de su puta madre, casi siempre por no decir siempre tendrá algún problema con un imbécil de esta especie en esta quijotesca España, siendo luego los que más derechos piden. Yo les haría caso, pero esos derechos que piden se los daría en formación, educación y vocación, un estilo a los médicos y a los curas, de los que siempre se han dicho que si no tienen vocación nada hay que hacer. Claro, que hay un gran problema, pues cuando uno ve que muchísimos médicos como curas no tienen vocación uno se pregunta en alto, ¿en que país vivo?. Cuando alguien cerca le responde, en un mojón lleno de moscas cojoneras.

Contar problemas que hayamos tenido algún día de nuestra vida con algún funcionario sería no terminar nunca, claro que también se dirán ustedes que por uno tampoco pasa nada, y llevan razón, por uno no pasa nada pero contar más de uno sería caer en la estupidez, creo que aparte de aburrir sería empalagoso cuando con sólo un caso todo se entiende a las mil maravillas, que es el que a continuación contaremos, ¿para que alargar más esta agónica guerra contra funcionarios?.

Fue un día ya del pasado frío invierno, cuando acudí con una persona a un Centro de Salud, que tras llamar varias veces para coger cita con su médico  se la daban, pero a los siete días, del carajo nuestra sanidad, y como esto todo. Ya en el centro nos atendieron como si fuésemos rumanos, perdón, como a monstruos, porque a estos los atienden del carajo, mejor que a uno siendo español y pagando más impuesto que un chulo a sus putas, que estas pobres algunas veces ni cobran, perdónenme amigas porque si hay alguien en esta asquerosa sociedad que os respeta soy yo. Así es este país y es lo que tenemos, la culpa no la sé, lo que sé es que no tenemos huevos para las cosas verdaderamente importantes, ahora, si hay algún partido de fútbol y no lo televisan se lía la de San Quintín.

Estuvimos esperando bastante tiempo en el Centro de Salud, los dos sentados a que nos llamara el doctor en un huequito porque íbamos por "Urgencias", palabra que se la pasan por donde ya saben. Comprendíamos los dos, que teníamos que ser paciente y esperar a un hueco, ya, pero es que se marchaban gente y el doctor seguía sin llamarnos cuando abajo nos dijeron otro chulesco funcionario que nos llamaría, no sé, a lo mejor estaría esperando a que uno de los dos se muriera para llamar al coche de la funeraria. Por eso decidimos entrar y decirle amablemente, buenas tardes no han dicho que usted nos llamaría y ahora no hay nadie, podemos pasar, todo con una exquisita educación que el engreído no conoció en su vida, y mirándonos fijos unos segundos a los ojos nos dijo, eso, ya os llamaré. Entonces fue cuando la gota colmó el vaso y le dije; si es que en este país para entrar en estos sitios hay que se rumano hijo, hijo de...

Convento de la Santísima Trinidad de Carmona




El Convento de las Agustinas Descalzas de la Santísima Trinidad de Carmona se encuentra en el interior del bellísimo recinto histórico. Funda la Comunidad está nueva sede en la localidad en 1629 por la donación de unas casas de la propiedad de Juana Camacho, levantándose su Iglesia casi un siglo después y encargándose del diseño el arquitecto Diego Antonio Díaz, Maestro Mayor del Arzobispado Hispalense en la primera mitad del siglo XVIII.

Comenzó la construcción de la Iglesia en 1718 hasta 1748, año en que finalizó. Esta maravillosa Iglesia como otras que Carmona atesora como su Convento están inscritos en la catalogación de Bien de Interés Cultural en la categoría de monumento desde el año 2005. Destaca su claustro de 1700 con galerías porticadas cubierta con alfarje mudéjar, con arcos de medio punto que descansan sobre columnas de mármol.

Es el interior de la Iglesia bastante acogedor, de estilo barroco y planta de cruz latina de una sola nave con crucero y Capilla Mayor. Con interesantes retablos y un coro bajo y otro alto. Pero lo que más destaca es el retablo mayor, obra realizada por Felipe Fernández del Castillo y Miguel de Gálvez hacia 1750-1758. Otro convento más de esta bella Carmona, de la que nunca nos cansaremos desde aquí, decirles que vayan a visitarla.

Pelotas.


Pelotas, rastreros e imbéciles es lo que mas abunda tanto en la vida como por las redes antisociales.

La Virgen de la Encarnación del Convento de Madre de Dios de Carmona.



Nos encontramos ante una de las imágenes más señeras de toda Andalucía por su historia y elegancia, la Virgen de la Encarnación de Carmona, un pueblo que siempre recomendamos visitarlo por su enorme patrimonio. Esta imagen está atribuida al afamado Jorge Fernández Alemán en el siglo XVI, quien participó en el monumental retablo mayor de la Catedral sevillana, llegando esta delicada y sublime imagen hasta nuestros días prácticamente intacta.

La Virgen de la Encarnación presidió la antigua Capilla del convento fundado en 1515 hasta la realización del actual templo que fue trasladada en 1570, presidiendo el retablo mayor hasta la realización de un nuevo retablo en 1632 por Jacinto Pimentel, donde actualmente se encuentra en el lado de la Epístola. Como verán, Carmona es todo un manantial inagotable de patrimonio.

El Convento de Madre de Dios de Carmona.



Se encuentra este bellísimo Convento en la calle del mismo nombre de la bella Carmona, en el casco histórico. El Convento está habitado por un grupo de religiosas dominicas desde 1516, conservando entre sus muros diferentes construcciones de los siglos XVI y XVII, del que destacamos un bello claustro de caracteres mudéjares que presenta una galería de arcos de medio punto que se apoyan sobre columnas de ladrillo.

Y cuando nos adentramos en su Iglesia, vemos al momento que pertenece a las típicas de los conventos sevillanos del barroco, siendo la Iglesia de una sola nave con dos portadas abiertas al exterior. Se cubre la nave con armadura de madera de pino, y con una bellísima cúpula con ornamentación barroco su presbirerio, con yeserías decorando sus cuatro muros que enmarcan pinturas de Santos Dominicos y escenas de la Orden. Estando el Coro Alto decorado con un espectacular artesonado mudéjar.

Del rico patrimonio que el Convenio tiene, nos dentendremos en su retablo mayor, obra de Jacinto Pimentel, contemporáneo del gran Montañés, que lo realizó en la primera mitad del siglo XVII, dorado y estofado por Jacinto de Soto. De las escenas y figuras del retablo se encuentran la Anunciación ,  La Trinidad en el ático, imágenes de Santos como Santo Domingo de Guzmán, Santo Tomás de Aquino, San Juan Evangelista y San Juan Bautista. Mientras que el banco presenta pinturas de San Vicente Ferrer y Santa Catalina de Siena. Muy recomendable la visita a este convento, no todo son las grandes catedrales, pues una grandísima parte del mejor patrimonio religioso se encuentran en sus Conventos, recuérdenlo.

La Virgen de la Piña de Carmona.



En la Iglesia de San Bartolomé de Carmona, la cual se encuentra en el el interior del Casco Antiguo y cerca de la Puerta de Sevilla y el Alcázar podemos ver a la fantástica imagen de la Virgen de la Piña. Una Virgen con un parecido enorme a la virgen del Amparo de Iglesia de la Magdalena de sevilla.

La Virgen de la Piña es obra de mediados del siglo XVI del grandísimo imagnero Roque Balduque, quien fue todo un maestro en la creación de Vírgenes con su inconfundible sello propio. Destacando de dicha imagen sus pliegues y la Piña que lleva en su mano derecha, la que le da su curiosa advocación.

Es esta obra de la Virgen, una de las más logradas que el genio de Balduque nos dejó en Andalucía. Imagen de una calidad insuperable y líneas que la caracterizan del mejor hacer del artista, toda una soberbia obra de arte digna e cualquier Museo.