sábado, 19 de septiembre de 2015

El San Jerónimo del Museo de Bellas Artes de Sevilla.


Definir esta grandiosa obra de arte es casi imposible, más que nada porque ella ya lo dice todo. Una obra que realizó el escultor italiano Pietro Torrigiano cuando llegó a España en 1521,  tras pasar por Amberes e Inglaterra, y ya afincado en Sevilla fue donde consiguió con el San Jerónimo penitente un gran estudio anatómico que muestra el cuerpo adulto del Santo, en el que demostró su maestría y podemos ver una gran expresividad y un gran movimiento por su difícil postura, obra realizada en barro cocido y la cual uno nunca se cansa de verla.

 Una vez más me repito y vuelvo a decir, si no conocen esta maravillosa imagen ni el espectacular museo ya saben, ir cualquier día antes que al Acuario o Isla Mágica. Merece la pena.

San Jerónimo de Pietro Torrgiano en el Museo de Bellas Artes de Sevilla.

El Crucificado de la Catedral de Granada de Pablo de Rojas.


Fue Pablo de Rojas su nombre artístico, el cual toma de su segundo apellido paterno, Raxis, siendo su nombre Pablo Sardo González. Nació este grandísimo escultor en 1549 en Alcalá la Real (Jaén), quien 1579 se estableció en Granada y luego fue maestro de su discípulo Juan Martínez Montañés, más tarde conocido como "el Dios de la Madera", considerándose la producción de Pablo de Rojas como la creadora de la corriente imaginera en Andalucía.

El Crucificado de la Catedral de Granada del artista de Alcalá la Real Pablo de Rojas, se puede considerar una obra cumbre, por su gran unción sagrada, composición, anatomía, talla y sublime dibujo. Crucificado que según muchos historiadores es el precursor del Cristo de los Cálices tallado por su discípulo Juan Martínez Montañés, dos tallas, que pasarán los años, los siglos y creo que no volveremos a ver dos  creaciones como la de estos dos paisanos y artista, los que seguramente estarían tocados por Dios.

Crucificado de la Catedral de Granada de Pablo de Rojas. Fotos de Universidad de Sevilla.


La Inmaculada de la Capilla Sacramental de San Esteban.


Bellísima Inmaculada la cual se encuentra en la Capilla Sacramental de la iglesia de San Esteban, en un retablo barroco del siglo XVII.

La exquisita imagen de la Inmaculada es obra del gran imaginero Agustín de Perea, autor también del maravilloso Cristo de la Coronación de Espinas de la Hermandad del Valle, estando la imagen de la Inmaculada flanqueada por las figuras de San José y San Juan Bautista, obras del siglo XVIII.

Inmaculada de la Capilla Sacramental de San Esteban y Cristo de la Coronación de la Hermandad del Valle.


La Virgen de Gracia del Monasterio de San Clemente


Se encuentra esta preciosa virgencita de 19 cm. en el Monasterio de San Clemente, imagen sedende de alabastro policromado de finales del siglo XIV. 

Su advocación es la de Virgen de Gracia, conocida también por la Virgen de Belén, la cual se representa  en actitud de amamantar al Niño. 

Según la leyenda, cuenta que la imagen de la Virgen fue un regalo de Fernando III a la Comunidad Cisterciense, imagen que llevo el Rey  en el cuello. Verdad o leyenda, no se sabe, lo único que sí podemos afirmar es que es encantadora y que nunca deberíamos de dejar las leyendas en el olvido. Pues quieran o no al pueblo pertenecen.

Virgen de Gracia o de Belén del Monasterio de San Clemente.