martes, 21 de abril de 2015

Comprobado.


Comprobado o sin comprobar, en españa y con minúscula se puede ser imbécil, estúpido y tonto a la vez. Lástima que muchos todavía no se enteran.

Entiendo.


Entiendo solo lo que quiero entender, no lo que no quiero entender. Recojan con escobas o cepillo.

El lagarto de la Catedral de Sevilla.


Si, un lagarto. Pero no como los políticos, este es de verdad,  el cual se encuentra colgado de las vigas del techo de una de las naves a gran altura que da al Patio de los Naranjos.

Fue en el año 1260, cuando el sultán de Egipto enterado de que el reino de Castilla, tras la Reconquista de Andalucía paso a ser una gran potencia envió una embajada al rey  Alfonso X el Sabio, para pedir la mano de su hija Berenguela. Esta Embajada trajo entre otras cosas un cocodrilo del Nilo vivo. Pero Alfonso X rechazó cortésmente la petición de mano de su hija, hoy con la crisis que hay más de  uno le hubiera dado hasta a su suegra. Pero vamos a lo que vamos, que al final la embajada se fue y el cocodrilo quedo en los jardines del Alcázar hasta su muerte, el cual fue disecado y relleno de paja.

Es el lagarto todo un espectáculo para los más jovenes, que disfrutan con su presencia y a la vez preguntan que  hace ahí colgado.

La Esperanza de Triana.


La Esperanza de Triana es mucha Esperanza de Triana, para que últimamente se hable más de algunos personajes que de Ella. La Esperanza de Triana...

Leyenda de la Cruz del Nazareno de la O.


Como Sevilla es de leyenda, también lo son sus Cofradías, como por ejemplo la magnífica Cruz de carey del maravilloso Nazareno de la O.

 La Hermandad quiso mejorar la primitiva Cruz, por lo que hicieron una de cedro, pero al no gustar mucho a los hermanos por no ir acorde con el portentoso Nazareno casi la rechazaron. Celebrándose una misa de la Hermandad, el capellán que predicaba dijo a los hermanos; no os preocupéis que Dios proveerá, y cuando todavía no había terminado la misa llegaron a la puerta de la Iglesia varios hombres marineros, los cuales depositaron en el pórtico un gran envoltorio  diciendo: Este es el pago de la promesa que habíamos hecho al Señor de un naufragio en los Mares del Sur. 

Cuando se abrió el envoltorio, fue una gran sorpresa para los hermanos al ver unas magníficas piezas de carey, que la Hermandad acordó que sirvieran para que el artista José Domínguez revistiera de carey la Cruz del Nazareno, poniendo en las aristas unas cantoneras de plata. Crean o no crean en leyendas, hay que reconocer que historias como esta engrandecen aún más  la Semana Santa más hermosa del mundo, la de Sevilla.

La Feria no apesta a alcohol.


La Feria no apesta a alcohol, apesta a indeseables que no saben beberlo.

Julio César y Julia en Sevilla.


Cuenta la leyenda, esa que muchos no creen pero que muchas veces es más verdad que otras inventadas por muchos historiadores que, Julio César tuvo en Sevilla relación con la joven Syoma Julia, la cual le dio dos hijos. El primero fue a quien César para ganarse la protección de los dioses sacrifico dándole muerte y enterró su cuerpo ensangrentado bajo el cimiento de la reconstruida muralla. Julia aterrorizada por la muerte de su hijo huyó del lado de César y oculto a su segundo hijo, al cual le cambió su nombre e identidad, que más tarde con el nombre de Bruto dio muerte a César en Roma, una muerte, que aunque nunca se debe justificar, fue muy merecida.

Sevilla siempre guardo a Julio César gran respeto y admiración, por ampliar su muralla y engrandecerla. Por esto César esta en varios sitios como el Ayuntamiento o en la Alameda de Hércules, la que lamentablemente hoy está convertida en un fumadero de delincuentes.

El emperador Julio César de Rubens.

Hércules y Sevilla.


Mucho son los historiadores que coinciden en afirmar que Sevilla fue fundada por Hércules ayer mismo, nada más y nada menos que hacia el año 1000 antes de Jesucristo, que fue cuando llegaron los primeros (guiris) y no había una sola Cofradía ni un bar para tomarse una cerveza. Esto eran navegantes fenicios.

Venían surcando el Mediterráneo, donde en el Norte de África aprendieron la religión del dios Osiris y la diosa Isis y fundaron una colonia cerca del actual Túnez, a la que llamaron Kartago, que significa Ciudad Nueva, continuando hasta acercarse al Estrecho de Gibraltar, el cual no pensaban pasar por temor que los antiguos sentían al Atlántico.

Fue el valiente navegante Melkart el que se decidió a pasar con su barco, desafiando todo y enfrentándose a esos  terrores sobre el Atlántico, el cual siguió y encontró la desembocadura del Guadalquivir y remontó hasta llegar al sitio que hoy es Sevilla. En este sitio, un islote formado por los brazos del río fundo una factoría comercial, sitio que es la plaza de la Cerveza o del Salvador, cuesta del Rosario y plaza de la Pescadería, donde muchas veces han aparecido al hacer obras vestigios de la primera fundación fenicia.

Cuando murió el navegante Melkart fue cuando se empezó a formar la leyenda de que fue  declarado por los egipcios y fenicios  como héroe, Santo y Dios, y todo esto por haber llevado una religión a unos pueblos desconocido y a la vez salvajes, un estilo a hoy, que a pesar de los siglos cada día vamos a más salvajes.

Hércules el Ayuntamiento de Sevilla.