martes, 16 de enero de 2018

Penitencia y casamiento.


Cuando el Cardenal Rampolla ( sin premio ) fue secretario de León XIII, lo visitó un joven de la nobleza francesa que quería confesarse exclusivamente con él.

La confesión tardó muchísimo por los pecados como es normal, y no para alarmarse como algunos por la poca edad del joven. Le pregunto el Cardenal, que le había llevado al Tribunal de la penitencia, y el joven le dijo que se iba a casar dentro de unos días, respondiéndole el Cardenal, que no le iba a imponer ninguna penitencia por tener bastante con el matrimonio.

Esta curiosa historia no quiere decir que el matrimonio sea malo ni bueno. Pero si, que es difícil de llevar si uno de los dos no pone absolutamente nada o no aguanta un carajo, lo que  convierte al matrimonio en un infierno y una mortal penitencia, sobre todo para la salud. Ya saben jovenzuelos, aguanten no mucho pero algo, porque si no estaréis haciendo una mortal penitencia.

Cardenal Rampolla. Foto Wikipedia.

La Casa de Juana Reina .


Nació Juana Reina en la sevillana calle Parras, corazón del barrio Macareno un 25 de Agosto de 1925, una de las artistas más grande por no decir la más, de la canción española y andaluza de todos los tiempos. De la que hay que recordar, que también fue actriz, triunfando en los teatros más importantes de toda España.

Doña Juana empezó con gran éxito en el recordado Teatro de San Fernando, la que colgó más de una vez el no hay billetes en muchos teatros por su magistral e indiscutible voz. Y como dijo el maestro Antonio Burgos de Juana: Más que española, andaluza. Más que andaluza, sevillana. Más que sevillana, macarena. Más que macarena, de la calle Parras. Donde el Ayuntamiento de Sevilla le dedicó un azulejo en su casa. 

Artista de artistas y única entre esas pocas grandes que la canción española no solo dio a esta tierra, sino al mundo entero.

La Casa de Gustavo Adolfo Bécquer .

En el número 28 de la céntrica y sevillana calle Conde de Barajas se encuentra la casa donde nació uno de los más grandes poetas de España, Gustavo Adolfo Bécquer. Una casa, que está cerca a una de las plazas más bellas que tiene Sevilla, la de San Lorenzo, donde vive Dios, "El Gran Poder".

Bécquer nació el 17 de Febrero de 1836 en Sevilla, hijo del pintor José Domínguez Insausti y de Joaquina Bastida Vargas, apellido hoy muy flamenco el de la madre. Nuestro inmortal poeta descendía de una noble familia por el lado paterno de comerciantes de origen flamenco, los Becker o Bécquer, los que se establecieron en la capital en el siglo XVI, y que tuvieron capilla y sepultura en la Catedral desde principios del siglo XVI.

Como curiosidad comentar, que tanto Gustavo Adolfo Bécquer y su hermano, el genial pintor Valeriano siempre adoptaron Bécquer como primer apellido para firmar sus grandes obras. Dos grandes sevillanos, a los que aún hoy, la cultura les debe mucho.