domingo, 28 de enero de 2018

Hablar.

No es lo mismo hablar bien, que hablar convenciendo muy bien.

Leyenda de la calle Ataúd.



Sevilla, ciudad de leyendas y embrujo, donde sus personajes más conocidos cuentan con una, el ejemplo lo tenemos en la leyenda de la calle Ataúd con Miguel de Mañara. Decir que esta calle hoy no existe, y que antiguamente fue un callejón estrecho, pero por unas obras de ampliación en la Plaza de Doña Elvira en el siglo XIX desapareció, quedando para siempre su leyenda.

Y ahora nos iremos con el personaje de la leyenda, Miguel de Mañara, todo un aristócrata del siglo XVII, el que vivía como quería hasta que un suceso cambio su vida por completo. Tanto que llegó a fundar el conocido y maravilloso Hospital de la Santa Caridad, la joya del Arenal. Donde podemos ver un azulejo en honor a la leyenda del Ataúd.

Cuenta la leyenda, que Miguel de Mañara iba paseando con su paje por el barrio de Santa Cruz ( hoy barrio muy transformado y lleno de guiris tropezando y preguntando por todo ), cuando al llegar a la Iglesia de Santa Cruz oyeron como unos cantos fúnebres. Pero cuando se asomaron a la Iglesia vieron que no había nadie, ni un alma, por lo que siguieron su camino y en la calle Ataúd fue cuando sintió un golpe que lo tiró al suelo, y no había nadie en la calle al igual que en la Iglesia, pero tanto Mañara como su paje oyeron en aquel momento una voz que decía " Traigan el ataúd que ya está muerto ". A raíz de este suceso fue lo que le  hizo cambiar.

El antiguo Instituto de Higiene de Sevilla.


El antiguo Instituto de Higiene de Sevilla fue un portentoso edificio de estilo neoclásico, derribado en 1958 y el que estuvo en la calle Marqués de Paradas, que perteneció al doctor Don Leopoldo Murga Machado, fundador del mismo.

Estaba inspirado el edificio de Higiene en el Museo Británico, siendo construido entre 1905 y 1907 por el arquitecto Don Francisco Franco Pineda ( espero que los rojos no lo confundas con el quien ya saben ) como laboratorio, clínica, residencia y dependencias del doctor Leopoldo Murga.

Estuvo flanqueado el bellísimo edificio por grupos escultórico que hacían referencia a alegorías de la higiene y los baños, esculturas realizadas por el escultor sevillano Adolfo López Rodríguez a principios del siglo XX. Una verdadera lástima que este singular e irrepetible edificio no haya llegado hasta hoy por esos hijos de putas, los de siempre y que ya conocemos.

Foto de todocoleccion. Instituto de Higiene.

El Palacio de Sánchez Dalp.



Fue construido el bellísimo Palacio de los Sánchez Dalp a principios del siglo XX por el empresario Don Miguel Sánchez Dalp, siendo proyectado por el arquitecto Simón de Barris en estilo regionalista-mudéjar con motivos platerescos, elementos manieristas y neobarrocos.


El Palacio estuvo en la Plaza del Duque de la Victoria, junto al Palacio Marqués de Palomares y el Colegio Alfonso X, todos destruidos en 1967 por mentes analfabetas que sólo pensaban al igual que hoy, en el maldito dinero para construir en el solar unos conocidos almacenes comerciales. Un Palacio que fue considerado por su magistral arquitectura todo un referente en el llamado estilo sevillano, y que influyó luego en otros edificios.