martes, 26 de enero de 2016

Y seguro estoy.


Y seguro estoy Macarena, que entre el Cielo y San Gil, siempre, siempre estarán esos Ángeles Macarenos que un día se fueron a Tu vera. Para seguir manteniendo en el mundo desde el cielo, Tu Esperanza y Macarena.

                  Foto de Peña.

Hacia una flor.


Hacia una flor joven mis sentimientos se fueron cuando la vi por primera vez. A una flor que vivía y vive en el Barrio del Arenal y se llama Guadalupe, la Niña más guapa de toda Sevilla.

Guadalupe.


Guadalupe, que bella advocación y con cuanta devoción, Álvarez Duarte la creó.

Un poco de historia sobre la Hermandad de las Cigarreras.


Clásica Cofradía del Jueves Santo sevillano, conocida popularmente como las Cigarreras por su vinculación a la Fábrica de Tabacos, siendo aprobadas sus primeras Reglas en 1569, residiendo en la Iglesia de San Benito con el fin de ayudar a los pobres y facilitar el entierro de los difuntos muy pobres (estas cosas son las que hacen grande a las Cofradías y no otras pamplinas). Cofradía que fue su nombre primitivo el de Columna y Azotes de Nuestro Señor Jesucristo.

Referente a sus residencias le paso como a muchas, que cambió bastante a lo largo de su historia. Como en 1578, que se encontraba en el Monasterio de Santa Justa y Rufina de Trinitarios Descalzos dando culto a una imagen de Jesús Atado a la Columna de Juan Giralte,  en 1589 en el convento de San Pablo, donde se fusionó con una Hermandad llamada de Nuestra Señora de la Antigua que tenía Capilla propia, unión que duró poco por trasladarse en 1597 a la la Iglesia conventual de los frailes mínimos de San Francisco de Paula, pasando de este a San Miguel, San Andrés, en 1628 a San Pedro, donde se vinculó al gremio de los <<cigarreros>> por estar la primitiva Fábrica de Tabacos enfrente de la Iglesia y en 1674 en la Iglesia de los Terceros, donde adquirió Capilla  en propiedad. Y decir de los  <<cigarreros>>, que así eran llamados y no cigarrerras. Pues hay que recordar, que antes solo trabajaban hombres en dicha fábrica.

Con la ocupación francesa de 1810, las Hermandad se trasladó a la Iglesia de Santiago tres años, hasta que volvió otra vez a los Terceros. Y con los sucesos revolucionarios de 1868, vuelven a trasladarse a San Andrés dos años, siendo a principios del siglo XX, cuando se traslada a la Capilla de la Fábrica de Tabacos encontrándose ya en dicha fábrica trabajando las <<cigarreras>>.  

Y aunque parezca que ya no cambiarían más, otra vez lo hicieron a la nueva Fábrica de Tabacos en el barrio de los Remedios, donde siguen en la actualidad. Esta Cofradía tiene una grandísima vinculación con la familia Real desde mediados del siglo XIX, que es cuando ingresaron los Duques de Montpensier como hermanos mayores, la reina Isabel II,  las Infantas y Alfonso XIII. una Cofradía muy movida como su propia historia.

Hermandad de las Cigarreras.


Me quedo en el Bar.


Y dijo el bohemio: Ya no salgo más a la calle, para lo que hay me quedo en el Bar.

Desgarrador.


Desgarrador fue Tu martirio, muy desgarrador, donde perfectamente lo seguimos viendo en el rostro de gentes golpeadas por la vida, otra, diferente. Pero que en ellas seguimos viendo Tu Vera-Cruz.

El perdón .


Vivimos en una sociedad donde cualquiera puede tener la mala suerte de encontrarse con un monstruo como son los pederastas y no ser humano. Pederastas que van como alguien normal y sin ningún problema. 

Yo no entiendo que a monstruos como estos se deje en libertad, no, ni nunca lo entenderé, por eso mi opinión es la siguiente; todo aquel monstruo hijo de puta que a un niño totalmentee indefenso le toque no debería de tener perdón alguno, es más, ni del mismísimo Dios ni otro por el estilo digan lo que digan darían perdón a estos monstruos indeseables de la vida. 

No debería de existir contra estos ejemplares ni siquiera juicio, simplemente ser detenidos e ingresados hasta que se pudrieran entre barrotes. No piensen, no reflexionen, el perdón no es para estos monstruos cabrones sin conciencia alguna.

Ortega Bru.


Una expresión, dolor, agonía, realismo. Ortega Bru.

En su Traslado al Sepulcro.


En su Trasladó al Sepulcro Sevilla entera lo acompaña, y entre silencio y fervor, a la Virgen de las Penas más llevadero le hacen su sufrimiento.