domingo, 7 de febrero de 2016

La cabeza degollada del Bautista de la Sacristía de la Catedral.


Maravillosa y sobrecogedora es la cabeza degollada del Bautista, que nos encontramos en la Sacristía Mayor de la Catedral sevillana. Toda una joya tallada en madera y policromada, obra atribuida a Juan de Mesa y en la que podemos ver un cierto parecido con el portentoso Crucificado del Amor.

La cabeza está fechada hacia el año 1625, procediendo dicha cabeza del Convento sevillano de Santa Clara, la cual mide 0,30 mts. Y como siempre suelo decir, otra joya más del gran joyero que es la muy conocida Catedral de Sevilla y a la vez muy desconocida por muchos desgraciadamente.

Cabeza del Bautista atribuida a Juan de Mesa.

Santiago de Compostela en el Puerto de Santa María .


Suena extraño. Pero como muchos sabrán y otros no, el rey Alfonso X el Sabio quiso crear en el Puerto de Santa María el templo más importante no solo de Andalucía, sino de España.

 Quiso el rey hacer una enorme Basílica para que los peregrinos que iban a Santiago de Compostela se desviasen hacia el gran templo del Puerto. Pero no lo pudo conseguir por su hijo don Sancho, que era un poco cabroncete y por culpa de este, Andalucía se quedó sin un templo tan importante como el que quería dejar Alfonso X el Sabio en el Puerto de Santa María, el cual hoy habría quitado algo de paro por la afluencia de visitantes igual que el de Santiago de Compostela. Seguro que Sancho el muy mamón, hoy estaría en algún partido político haciendo de las suyas.

El Puerto de Santa María.

Expulsión de los jesuitas.


Fue en 1767, cuando el rey Carlos III, previa consulta con el Papa (no con su papá), decretó la expulsión de los jesuitas de todos sus reinos. Una decisión que ha sido muy discutida por muchos. Pero que dijeran lo que dijeran los expulsó, por algo era el rey, y todo fue por la gran autoridad que ejercían y que a la vez se excedieron.

Los jesuitas en Sevilla tuvieron varios edificios, los cuales fueron destinados a usos civiles: el de la calle Laraña, a Universidad, San Hermenegildo a asilo de niños, las Becas a Tribunal de la Inquisición y el de Alfonso XII a academias. No olvidando, que de dichos centros jesuíticos salieron grandes eminencias.

El agua bendita.


Agua bendita, si, esa que usted puede encontrar en las Iglesias y que sirve para algunas cosas más, por ejemplo; guardada el agua en un frasquito y colgada del cuello dicen que protegen a uno del mal de ojo y otros maleficios, (hoy tal como está el país habría que llevar dos barriles de cerveza colgado al cuello lleno de agua bendita para que hiciera efecto).

También se utiliza el agua bendita en los ritos de exorcismo y de poseídos, como por ejemplo; en los casos que vemos a diario de muchos políticos, como también para prevenirse de los vampiros, (esos que sin colmillos nos chupan la sangre, la cartera y se llaman políticos).

Utilizan el agua bendita personajes como los curanderos, esos que suelen engañarse así mismo y que tratan las dolencias de algún despistado o ingenuo con dicha agua, que acuden a estos por su gran desesperación. Sin olvidarnos, que según una superstición, sirve también para la salud de los recién nacidos, cogiéndose agua bendita de la misma pila bautismal que ha servido para su bautizo, para luego ponerla siempre cerca del niño.


Sociedad.


Y dijo el bohemio: En una sociedad tan cochanbrosa como en la que vivo, mejor me quedo en la Tasca.

Goyas.


Y dijo el bohemio: Los Goyas me saben a pollas, que lo vean sus...

Antonio de Nebrija. Un día como hoy 2 de Marzo falleció.


Nació este grandísimo personaje en Lebrija (Sevilla), una de las grandes eminencias y gloria en las letras hispalense.

Estuvo Antonio de Nebrija al servicio de don Alonso de Fonseca tres años, Arzobispo hispalense, quien por ser  Nebrija el mayor latinista de su tiempo, el Cardenal Cisneros encargó la revisión de los textos latinos y griegos de la Biblia Políglota Complutense.

 Escribió Nebrija en 1492 la Gramática Castellana, que fue la primera gramática que ha existido de un idioma moderno. Todo un grandísimo personaje al que el idioma castellano le debe muchísimo, y lo mejor de todo, que era andaluz, que se enteren más de un imbécil que han largado tanto en contra de esta maravillosa Tierra como es Andalucía, a la que deben tanto y poco reconocen.


La ceniza.


Y dijo el bohemio: No me pondré este año la ceniza al lado de un cenicero.