jueves, 23 de junio de 2016

La cabeza.


Prefiero tener la cabeza despejada, y no confundan con la segunda, que tenerla amueblada. Me pesaría mucho.

Me engrandezco


Y dijo el bohemio:  Me engrandezco de alegría al saber que alguien me cae del carajo este bien de ánimos y siga de frente, le pese al que le pese.

Mamón.


Mamón: Palabra que lleva maldad y que esta especie no ha mamado bien.

Siesta.


Y dijo el bohemio: Duermo la siesta de 2 a 6 y a quien le pese al CARAJO se vaya. Gracias por comprender este pedazo de ritual somamones.

El sevillano.


Es realidad, el sevillano o sevillana, para que estas no se sientan discriminadas, cada vez más se cagan en sus palabras. Pero no pasa nada...Viva Sevilla.

La mente.


La mente es un mundo en el que nunca se terminará de estudiar. Puede hacer tantas cosas como quiera, para bien o para mal, es maquiavélica y a veces se vuelve loca y muy peligrosa. No creo en los psiquiatras pero a más de uno como una no le vendría nada mal hablar con alguien de fuera de su entorno, la mente, la mente, un mundo dentro del mundo.

El primer coleccionista de Arte.

Más de una, dos y hasta tres mil veces habremos escuchado la palabra Mecenas sin indagar en ella. 

Mecenas fue un potentado romano y gran amante del arte, quién protegió a numerosos escultores y arquitectos, los que cuando realizaban las obras para el las exponía en el atrio de su villa para hacer ostentación de ellas. 

Se dice que fue tan grande la cantidad tanto como la calidad de obras de artes que atesoro, que se le puede considerar como el primer y más importante coleccionista privado de Arte de la historia. Hoy a Mecenas le hubiera salido más pariente que a Julio Iglesias.