miércoles, 28 de octubre de 2015

El Grag Zeppelín.


Fue todo un espectáculo ver pasar al  Graf Zeppelín por Sevilla el 24 de Abril de 1929, el cual había salido dos días antes de Berlín en crucero con una expedición de ocho personas, que fueron las que pagaron el vuelo. Se encontraba entre ellas el presidente de Prusia, un agregado a la Embajada de Francia en Berlín y un diputado demócrata.

Sevilla casi se puede decir que se echó a la calle entera para ver pasar a este gigante de 236 metros de largo, 30 metros de ancho y 36 de altura (yo particularmente no me monto ni con 5 kilos de chicharrones y 20 barriles de cerveza). Los más curioso se subieron a las azoteas para contemplarlo mejor, contándose que desde la altura del Zeppelín los tripulantes saludaban a la población y está casi en éxtasis tiraba los sombreros al aire.

Cuando entró en Sevilla el Grag Zeppelín fue escoltado por una avioneta tripulada por el marqués de Sandoval, y también por otros aparatos que salieron de Tablada para dar la bienvenida al dirigible desde el aire. Ya después de media hora sobre Sevilla el Zeppelín tomo rumbo hacia Gibraltar (eso que nadie sabe todavía bien a quién carajo pertenece), todo un gigante en el aire el cual tenía un gran salón comedor, salón de lectura, cabina de radio, dormitorios, departamentos, cabina para los acumuladores eléctricos e iluminación del dirigible, se puede hacer uno una idea de como era este casi Hotel flotante más que un dirigible, por sus gigantescas medidas que asonbraba a todos los que lo contemplaban. Como curiosidad comentar, que el inventor del Zeppelín fue el aeronauta alemán Zeppelín.


En la vida.


En la vida hay cosas que son o deberían de ser intocables, como los sentimientos. Por eso, dejen en paz a los muertos y a sus símbolos, los que sean, creo que tienen todo el derecho a ser enterrados como quieran, esto no es ningún problema, simplemente es buscarlo donde no los hay.

Foto ABC.

El paso del Cristo de la Sangre.


El paso del Cristo de la Sangre es de estilo barroco, obra realizada por don Antonio Martín Fernández, de líneas sinuosas, con bombo y perfiles en el canasto. En sus cartelas de las esquinas figuran: Pelícano, Oración en el Huerto, Piedad y la Samaritana, 32 ángeles querubines, ángel, Triunfo de la eucaristía y los cuatro Evangelista, todo realizado por Francisco Buiza Fernández.

 Lleva el paso candelabros de guardabrisas y en los respiraderos los Santos sevillanos San Isidoro, San Benito, Santa Justa y Rufina, San Leandro, Santa Ángela de la Cruz, San Hermenegildo, Santa Gertrudis, San Laureano, San Juan de Ribera y San Florencio, estando dorado el paso por Luis Sánchez Jiménez y su llamador realizado por Luis Vaccaro en 1968, de ornamentación rocalla. Toda una grandísima obra de arte.

Crucificado de la Sangre de Buiza.

El Paso de la Presentación al Pueblo.

Este maravilloso paso es obra de don Antonio Martín Fernández, de estilo barroco y líneas sinuosas con bombo y perfiles en el canasto. Lleva carteras con atributos pasionistas, tondos con los Evangelistas y 24 ángeles querubines, y en su respiraderos escenas en relieve que representa: Nacimiento de Jesús, Huida a Egipto, Bautismo de Jesús y Jesús entre los Doctores, siendo todas estas escenas de Francisco Buiza Fernández. 

Un Paso que va iluminado por candelabros de guardabrisas y dorado por Herrera y Feria en 1968, el cual lleva también un apostolado en unas ménsulas de los respiraderos de Francisco Berlanga en 1985. 

Destaca del mismo su llamador, que reproduce el antiguo puente de Oriente, acueducto, torre de la Iglesia de San Benito y la Giralda de Juan Sánchez vela en 1987. Este paso o barco mide 2,20 x 4,90 x 1,50 m. y lo  podemos ver por las calles de Sevilla todos los Martes Santo.

Foto RV.