martes, 1 de noviembre de 2016

El que insulta a una Virgen.


El que insulta a una Virgen, que es madre de todos los que creemos en Ella no tiene vergüenza alguna, es un indeseable, un guarro, un degenerado y un imbécil. 

Insultar a cualquier Virgen solo demuestra una cosa en el individuo, que no está enfermo, lo que es un hijo de puta que no se atreve con lo que quisiera atreverse y la paga pues con María, nuestra Madre.

El San José de Pedro Roldán de la Catedral de Sevilla.


Este maravilloso San José del maestro Pedro Roldán de la Catedral sevillana fue realizado en 1664. Esta imagen sigue el modelo de Pedro de Mena y Alonso Cano al representar a San José con el Niño desnudo en sus brazos con paños y grandes pliegues.

La imagen de San José con el Niño tiene como podemos ver una rica policromía y estofado. Es la cabeza del Patriarca de una gran calidad, la que si nos fijamos bien, nos recuerda al menos a mí a la de algunos Cristo del maestro como el de la Quinta Angustia de Sevilla.

El imaginero Pedro Roldán.


Nació este grandísimo imaginero en Sevilla el 14 de Enero de 1624 en la collacion del Sagrario, en cuya Parroquia fue bautizado, falleciendo en 1699.

Pedro Roldán se marchó de Sevilla con catorce años a Granada, donde se empieza a formarse en el taller de Alonso de Mena, volviendo a Sevilla en 1647, donde murió a la edad de setenta y cinco años.

Gran maestro fue del realismo Pedro Roldán, el que dejaba con su gubia rostros sublimes que costaba trabajo creer como hoy de que estás obras de arte salieran de un ser humano.

 En el taller del maestro trabajaban nada más y nada menos que cuatro de sus hijos, un sobrino y tres yernos, casi toda la familia al completo. Destacando entre la grandísima producción del artista el retablo del Hospital de la Caridad y el de la capilla de los Vizcaínos de la desaparecida Iglesia de San Francisco, hoy retablo mayor de la Parroquia del Sagrario de la Catedral de sevillana, dos joyas del arte del barroco.

Retablo de Roldán de la Parroquia del Sagrario de la Catedral de Sevilla.

Curioso Privilegio a la Real Parroquia de Señora Santa Ana de Triana.


Como sabrán, era costumbre antes admitida por la justicia que los culpables de delitos comunes, para evitar ser apresados aduciendo a un llamado derecho de asilo se refugiasen en las Iglesias. 

La costumbre de los cojones como todo en España, se pasaba de la raya, por lo que la ciudadanía exigía unas medidas más disciplinarias de fuerza por producirse muchísimos más delitos, llegando el asunto  a categoría de Concordato entre la autoridad real y la papal, casi ná.

Fue el día 14 de Enero de 1773, cuando llego a Sevilla una cédula real y un breve pontificio dirigido al prelado. En estos se consideraban solo como únicas Iglesias con derecho a asilo e inmunidad entre todas las del Arzobispado de Sevilla a la Catedral de Sevilla y la Parroquia Señora de Santa Ana en Triana, en la que se podían refugiar los delincuentes (no los de nuestro Gobierno) por la enormidad de sus delitos que no estuvieran declarado previamente por la ley exentos de esta gracia. En este Privilegio, vemos la importancia que siempre ha tenido la que es conocida por todos los trianeros como la Catedral de Triana.

Catedral de Triana.

Los molinos de pólvora de Triana.


Estuvieron en Triana unos molinos de pólvora que fueron los más importantes de toda Sevilla, los cuales con la pólvora que fabricaban tenían para abastecer las Armadas y hasta Sevilla. Estos molinos se encontraban en la calle Orilla del Río, y según Morgado producían al año una cantidad de 1.500 toneladas, toda una barbaridad.

 Los molinos fueron los que también abastecían a las Flotas y Armadas de India, todo gracias a su grandísima producción.

Fue el 18 de Mayo de 1579 un día mortal para el barrio de Triana. Pues en esta fecha se le prendió fuego a una casa donde se encontraban los molinos y la pólvora almacenada, volando la casa por los aires y con esta muchísimas más. Suceso por el que toda Sevilla quedó estremecida, donde no hubo nadie ni templos que no lo sintiera, como las vidrieras de la Catedral sevillana, que sufrieron grandes daños.

Por todo lo ocurrido  fueron trasladado los molinos a un lugar más alejado del barrio conocido como "Las Bandurrias" y luego a unos terrenos de Cuarto, hasta que por las quejas de los vecinos desaparecieron.

El nombre del Universal barrio de Triana.


Historiadores como Ortiz de Zúñiga  están más que convencido de que el barrio de Triana tomó su nombre del Emperador Trajano (sin premio), quién nació en la vecina ciudad de Itálica. 

Sin embargo otros historiadores dicen que su toponimia es romana, recordando el barrio romano de Transtíberi, creyendo también que puede provenir de la palabra romana Tran-anna, la cual significa transfluvial o Triana, por tener aquí el río tres brazos y viniendo por degeneración fonética Triana.

Hay que tener en cuenta que el barrio de Triana fue lugar obligado de paso para la vecina e importante ciudad de Itálica, fuera de los límites de la ciudad. En la época de dominación mora la banda del río fue llamada Yara-Iznalia, traducción que equivale a la romana de transfluvial. Se conocía también con el nombre de Athriana, que puede por la corrupción fonética de este vocable salir el nombre de la actual y maravillosa Triana.

Triana.