martes, 9 de mayo de 2017

Quien hablando.

Como la vida misma.

Quien hablando te reza A TI no te siente. Quien se hace notar para que lo vean rezando tampoco te siente, solo aquel que enmudecido lo hace o hablando por sus lágrimas, A TI MACARENA  te siente.

Doña Ignorancia.


Pobre de aquel ignorante, que de todo sabe y encima se casa con su ignorancia. Pobre, triste y desconsolador  terminar con tal mujer de nombre tan raro como Doña Ignorancia. 

Buenas noches y descansen como puedan, ¿quien soy yo para deciros como hacerlo?.

Prostitutas en misa.


Es muy curioso, que tanto antes como hoy, las damas de la alta aristocracia no quisieran juntarse con  las prostitutas que a misa acudían, cuando ellas eran más Putas.

Hacienda somos todos.

Hacienda somos todos, pero no la del Cortijo, que diferencia hay tela de Pana.

Realidad.


Prefiero ver la realidad, que no los mundos de Yupi.

Que gran sátira haría Quevedo.


Que gran sátira haría D. Francisco de Quevedo a la Feria politicona y altanera en estos tiempos de la de Sevilla y Jerez. Las que duran más que el despilfarro que estamos todos pagando.

Terminó la Feria de Abril.


Término la Feria de Abril y ahora llega la Feria del Poni, perdón, del Caballito.

Las Feria.


Las Ferias se han convertidos en Cortijos de placer para Políticos y Rufianes. Para el Pueblo en un dolor grandísimo de cabeza por no poder ir, y cuando lo hace le revienta por lo que se ha gastado para  mantener a los que he mentado.

Santa María Francisca de las Cinco Llagas y la Pastora del Convento de Capuchinos.


Esta curiosa pintura de Santa María Francisca de las Cinco Llagas de 107 x 79 cms., se encuentra en el retablo de San Antonio de Padua en el Convento de Capuchinos de Sevilla, obra de finales del siglo XVIII.

La pintura presenta  a la Santa María Francisca ante la Divina Pastora. Dicha Virgen está con el Niño Jesús sobre la rodilla, descendiendo un rayo de luz sobre la Madre de Dios y una paloma del Espíritu Santo, encontrándose Santa María Francisca arrodillada con su mano derecha en el pecho.

Fue Santa María Francisca de las Cinco Llagas una gran impulsora de la devoción hacia la Divina Pastora en Italia. Pues en 1742 sintió la Santa que la Pastora le decía que era muy agradable ser venerada y suplicada en aquel amoroso título, por lo que la Santa se hizo con un cuadrito que le acompañó siempre, contándose, que con el cuadro visitaba a los enfermos y curó a muchísimos, cosa que ni los médicos ni la medicina podían pero si la Virgen María en la advocación de la Divina Pastora.

 El cuadrito milagroso que a la Santa acompañó siempre, se encuentra hoy en Nápoles.

Foto Leyendas de Sevilla.