martes, 11 de julio de 2017

El monumento de Curro Romero.


Precioso monumento dedicado al Faraón de Camas, Curro Romero podemos ver junto a la Catedral del Toreo, la Maestranza. Esta obra la realizó Sebastián Santos Calero en 2001, una obra muy acertada que inmortaliza uno de esos mágicos desplante del Faraón.

Está realizado el monumento en bronce, representando al torero vestido de luces. Un monumento que por desgracia en más de una ocasión ha sufrido algún que otro acto vandálico por hijos de putas que todo les molesta, unos hijos de puta a los que habría que cogerlo y mandarlo a limpiar <<El Valle de los Caídos>>.

Monumento a Curro Romero .

El monumento a Don Juan Tenorio


Se encuentra este monumento en la plaza de Refinadores, en el que vemos a la estatua de bronce de Don Juan Tenorio sobre un pedestal de piedra y una placa de bronce.

El monumento fue donado por una empresa constructora ( esas que cayeron con la crisis ) a la ciudad de Sevilla en 1974. Su autor es Nicomedes Díaz Piquero, siendo el pedestal de Juan Carlos Alonso ( no confundir con nuestro Ex-Rey ).

El monumento a la Raza.


Se encuentra este monumento junto a la Glorieta de San Diego. Monumento que fue realizado 1929 con motivo de la Exposición Iberoamericana que se celebró en Sevilla.

El autor del monumento a la Raza fue don Santiago Martínez, el que tiene dos caras y se cita en una de ellas a Rubén Darío.

Foto Wikipedia.

El imaginero Francisco Buiza.


Nació el imaginero Francisco Buiza en Camona (Sevilla) el 23 de Abril de 1922 y falleció en Sevilla el 1 de Marzo de 1983, el que se crió con siete hermanos ( entonces no estaban las Redes Sociables ni tantos programas de mierda como hoy en la televisión ). Ya desde pequeño en el colegio de los Salesianos hacía al maestro figuras de nacimiento, las que cambiaba y algunas veces vendía en el mismo colegio, siendo con 13 años cuando le estalla su gran amor por las artes plásticas.

Trabajó Buiza en Carmona hasta 1939 como agricultor, encontrando siempre un momento para hacer figuras. En esta época participó en concursos locales y obtuvo premios como autodidacta, sin tantas tonterías como hoy para al final no crear, más bien copiar.

Ya cuando estaba en Sevilla, desde 1939 a 1945 trabajo como tallista en en el taller de Francisco Vélez Bracho, donde empezó a perfeccionar la madera con la bendita gubia, para por las tardes aprovechar e ir a la Escuela de Artes y Oficios.

En 1945 empezó a trabajar como modelista en el taller de Pedro Navia. Donde conoció a grandes artistas como a Luis Ortega Bru y a Sebastián Santos Rojas, siendo de este último su gran discípulo.

 Inició su carrera en solitario en 1952 en el taller de la calle Viriato de Sevilla, fechas estas en  la que se especializó en Niños Jesús, ( esos que hoy hacen muchísimos imagineros porque tienen mucha salida pero con caras de chino ).
De entre las numerosas obras del maestro que tiene en Sevilla y repartidas por toda Andalucía destaca el portentoso Cristo de la Sangre de la Hermandad de San Benito en 1962, el que estaba realizándolo cuando sufrió un gravísimo accidente de moto, por lo que estuvo hospitalizado un año. Como curiosidad comentar, que Francisco Buiza fue Hermano Honorífico de las Hermandades de San Benito y Vera-Cruz.

El imaginero Francisco Buiza y el Cristo de la Sangre de la Hermandad de San Benito .


Lápida de Juan Martínez Montañés en la plaza de la Magdalena.


Se encuentra esta curiosa lápida mortuoria en la plaza de la Magdalena, dónde fue enterrado el "Dios de la Madera" Juan Martínez Montañés en la Iglesia que ocupaba dicha plaza hasta que la derribaron en 1811 los hijos de putas franceses. No en la actual de hoy Iglesia muy cofradiera de la Magdalena y llena algunas veces de gilipollas cofrades el Jueves Santo mirando a cualquiera por encima del hombro.

En la lápida se puede leer lo siguiente: Juan Martínez Montañés yace sepultado en esta plaza antigua iglesia parroquial de Santa María Magdalena y tuvo el taller de sus famosas esculturas en casa cercana ha dicho templo.

La Academia de Bellas Artes Santa Isabel de Hungría dedicó  este homenaje a la memoria del insigne imaginero en el año de de 1937.