martes, 30 de mayo de 2017

Voy al Rocío.


Voy al Rocío de penitencia, pero tampoco es para no comerme una Mariscada. Voy, yo voy, pues claro que va cojones, tu y cualquiera así.

Pregón del Rocío.


Si se critica al Pregón de Semana Santa no digo nada sobre los que se dan del Rocío. Ni para reciclaje sirven.

Con Flores a María.


Y ahora que estamos cerca del Rocío  aún más recomiendo el libro de Don Alfonso Grosso <<Con Flores a María >>.

Lo que es un Ministro.


Ministro o Minister procede de Minus, que es menor. Estos eran personas muy normales, tanto que estaban siempre al servicio de alguien (hoy sin embargo hacen lo que quieren con nosotros y ese alguien).

 Nada más tenemos que ver a nuestros queridísimos y muy vomitivos Ministros para darnos cuenta que no van a mover un dedo por ningún ciudadano.

Los ministros han estado y están al lado de los pudientes, no de un albañil o un pintor de brocha gorda, con todo mi respeto a estos grandes profesionales. Pero Ministro es otra cosa, como por ejemplo comerle la boca o el culo a esos pudiente y llevarles incluso hasta la escupidera por si acaso. Así fueron subiendo en su escalafón, que sí Ministro del Rey, que sí Ministro de esto, que si Ministro de aquello, que si Ministro de aquí y Ministro del Trinconeo y punto. No hay más.

Es curioso el opuesto de Magister, término del que derivan Magistrado y Maestro, que estos si representan el nivel más alto en sus respectivos estamentos. Fíjense lo que todo ha cambiado y para peor, pues hoy los Ministros son más que Maestros, porque son todos unos verdaderos Maestros del engaño, Maestros de dejarnos sin nada, Maestros de imponer lo que quieran, Maestros de la risita hipócrita, Maestros del buen vivir, Maestros de la corrupción y no pasa nada de nada. Es lo que hay.

Si San Fernando se levantara.


Si San Fernando se levantara diría : ¿ Conquistar Sevilla para esto ?

El retablo de San Juan Evangelista del Convento de Madre de Dios.


Nos encontramos ante un retablo tan maravilloso, que es imposible de definir. Este retablo es de los que se recomienda a todos los amantes del arte a visitarlo y a la vez observarlo tranquilamente sin prisa alguna, pues tan portentosa obra requiere ser visitada no solo una vez, todas las que hagan falta.

Preside el retablo San Juan Evangelista escribiendo el Apocalipsis en la Isla de Patmos, obra del afamado imaginero Jerónimo Hernández en 1575, la cual se encuentra rodeada de bellísimos relieves en los que se representan las escenas de la vida del Santo.

En el ático del retablo vemos un Crucificado, y bajo este un relieve de la Santa Cena. Solo decir, que si usted todavía no ha visto esta joya del arte no dude en visitarla lo antes posible, no se arrepentirá.


El retablo mayor del Convento de Santa Rosalía.


Sin duda alguna, nos encontramos ante una de las piezas más importantes del Convento de Santa Rosalía, su retablo mayor, del más puro estilo barroco y realizado igual que las imágenes que contiene por el portugués Cayetano de Acosta, el que en Sevilla tiene una buena colección de retablos repartidos entre Iglesias y Conventos.

El retablo está formado por banco , sotobanco, un cuerpo solo y ático. Se encuentra dividido por cuatro estípites de estilo rococó con tres calles, estando la central presidida por una gran Inmaculada Concepción, Santa Clara y San Francisco, los fundadores de la Orden franciscana, y sobre estos dos relieve de San Antonio de Padua y Santo Domingo de Guzmán.

 Está el ático rematado con telas encoladas y una imagen de Santa Rosalía, la titular del Convento. Otra joya más de esa Sevilla oculta que todos deberíamos de conocer y amar.