viernes, 3 de octubre de 2014

El AMOR.


Duele tanto el Amor, que cuando te llega si no lo conservas el mismo te mata.

Teólogos.


Si Muñoz y Pavón hubiera vivido en estos tiempos lo de capillita lo hubiera cambiado por teologillos de MIERDA.

El primer Papa que se cambio el nombre.


Fue el primero en cambiarse el nombre Juan II en el 533, por ser nombrado con el nombre de Mercurio...igual que el Dios pagano de la mitología romana. Por esto cambio su nombre por el de Juan II.

Calle Inocentes de Sevilla.


Toma esta calle sevillana el nombre en la Edad Media por él caballero Marco Sancho, que fundó en unas casas de su propiedad junto a la bella calle San Luis el primer hospital para enfermos mentales que existió en Sevilla y puede que hasta en Europa, conocido y llamado por Hospital de los Inocentes, que fue ampliado en 1346 por unas casas vendidas por doña Francisca Ponce.

 Bonito nombre el de Inocente. Pues con todos los hijos de la gran puta que hay es digno de mentar esta palabra.

Calle Imaginero Castillo Lastrucci de Sevilla.


Toma el nombre del imaginero en 1969, llamándose desde la Edad Media del Moral, en el siglo XVII,
 Bajondillos y Rosal a principios del XIX.

La calle Huelva de Sevilla.


Es en 1875, cuando toma el nombre de Huelva, llamándose antes Especería de los Hombres, en el siglo XV, carniceros y Confiteros por el hospital de estos situado en dicha calle.

Curiosidades cofradieras. El Arco del Misterio de Montesión.

Llevo esta Cofradía como tantas otras de Sevilla llevaron otros artilugios, como en el caso de la de Montesión un arco de piedra, que simulaba la entrada al Huerto de Getsemaní, haciéndolo desde 1850 hasta 1866 que fue suprimido.

Salud en la calle Feria.


Es lamentable, que con las imágenes que vemos cada vez más propia de una Cofradía de juguete, el Santísimo Cristo de la Salud de la Hermandad de Montesión no salga por las calles de Sevilla el jueves Santo. Este Cristo lo realizó el genial e irrepetible don Luis Ortega Brú en 1954, un Crucificado conocido por muchos y a la vez muy desconocido también, que fue donado a la Hermandad por el entonces hermano mayor don Luis Ruiz Muñoz y que sustituyó al anterior Crucificado desaparecido en un incendio en 1936.

La imagen del Crucificado está inspirada en el Cristo de la conversión del Buen Ladrón de la Hermandad de Monserrat, aunque sin dejar de perder los rasgos característicos magistrales de don Luis Ortega Bru. Esperemos que algún día y ojalá sea pronto, podamos ver esta joya repartiendo salud por las calles de Sevilla.