martes, 8 de noviembre de 2016

Es la luz.


Es la luz, igual que la Esperanza. Pues una ilumina a la vida y la otra al Macareno, el que no pierde esa luz ni después de su muerte.

                  Foto de Peña.

La Esperanza en el hombre.


Porque la Esperanza en el hombre es la única que no lo lleva a la desesperación, a esa que el ser humano nos lleva a diario. Por eso yo en ti me agarro, para no entrar en la desesperación, Macarena.

          Foto de Jesús Martínez .

Fantasmas.


Es el ser humano el único  que ve fantasmas donde no los hay.

Curiosidades sevillanas. La guapísima Brigitte Bardot en Sevilla.


Las muy guapa y sensual actriz Brigitte Bardot vino a Sevilla en 1958 a rodar <<La  Femme Et Le Patin>>. Todo un mito del erotismo esta mujer.

Curiosidades sevillanas. Los <<Moros>> de Quipo.


Curiosa foto donde se puede ver a los Tercios de Regulares del Ejército de África, cuando llegaron a Sevilla el 20 de julio de 1936.

 Vemos como van paseando en camiones por las calles de Sevilla a los <<Moros>> de Queipo, que fue como se les conoció a estos, los cuales no eran tantos. Pero al dar muchas vueltas por las calles de Sevilla en camiones dieron la impresión de ser muchísimo, siendo así como se hicieron con la ciudad.

Foto de grandesbatallas.

Adeodato.


Para pensarlo.

Hoy es día de San Adeodato, al que deberíamos de hacer patrón  de los que están en los ayuntamientos colocados Adeo, de las empresas que trabajan estos Adeo  y de todos esos capillitas sinvergüenzas que están Adeo hasta en el sofá de su casa y no han hecho ningún mérito propio en las cofradías, sólo aprovecharse de estas y de todo lo que se encarte.

Curiosidades sevillanas. La bandera rojigualda en el Ayuntamiento de Sevilla en 1936.


Otra curiosa foto donde podemos ver el momento que la bandera rojigualda es izada en el balcón principal del Ayuntamiento de Sevilla, la cual sustituye a la republicana, (simplemente es historia, espero que no entre el tonto de siempre y diga una bordería).

El acto ocurrió el 15 de Agosto de 1936, tras la procesión de la Virgen de los Reyes, al que asistieron los generales Franco y Queipo de Llano,tan en boca de muchos hoy, cuando ya llevan un porrón de años muertos.

El retablo cerámico de Nuestro Padre Jesús de las Tres Caídas de San Isidoro.


Este bello retablo cerámico fue realizado por don Antonio Kiernam en "Cerámica Santa Ana" en 1946, en el que se representa a Nuestro Padre Jesús de las Tres Caídas de la señera Hermandad de San Isidoro.

 Dicho azulejo está en la fachada que da a la plaza, siendo bendecido el 16 de Febrero de 1947, con la curiosidad, que fue el primer retablo callejero que realizará don Antonio Kiernam,  quien tuvo como modelo del azulejo un óleo del pintor y hermano de la Corporación Manuel González Santos.

Foto de Rafaes.

Fray Isidoro de Sevilla y la Pastora.


Fue el venerable capuchino Fray Isidoro de Sevilla, quien el 8 de Septiembre de 1703 dio a conocer el nuevo título Mariano en la Alameda de Hércules, alcanzando una gran devoción difícil de explicar desde el momento. Pues apenas medio siglos después, cuando falleció el fundador en 1750, la Pastora era ya conocida en todos los lugares gracias a este devoto y cristiano como fue Fray Isidoro de Sevilla.

El culto a la Pastora desde que se empezó a difundir no ha caído como otros, lo que la ha hecho crecer y expandirse. Al ser declarada Patrona de las Misiones Capuchinas, difundieron estas advocación por lugares lejanos y muy complicado como las selvas centroamericanas y amazónicas, también por territorio iraquí, Canadá, Argentina, Países Latinos Europeos y toda España.

Fray Isidoro de Sevilla gozaba ya en vida de santidad, resaltando en el la humildad, pobreza, pureza, austeridad, penitencia, mortificación, obediencia, paciencia y una grandísima capacidad de perdonar las ofensas más grave (hoy por desgracia, si queda no sólo uno en Sevilla sino en España como Isidoro sería todo un milagro).

 Se cuenta de este humilde capuchino, que en vida predicó algo más de diez mil sermones de la Virgen, y no sólo de la Divina Pastora, también de otras. ¿Se imaginan las siestas que cogerían más de uno en su sermones al igual que hoy lo hacen otros que hasta roncan?.