jueves, 22 de febrero de 2018

Inmágico.


Inmágico.

Según nuestro Diccionario alocado y no el de la Real Academia significa: Persona falta de magia, que quiere resaltar en cualquier reunión consiguiendo solo una cosa; ser mas imbécil de lo que es.

El Cristo de las Misericordias de Guillena.


Este portentoso Crucificado de las Misericordias se encuentra en la Iglesia de Nuestra Señora de la Granada en Guillena (Sevilla), imagen anónima del siglo XVI de estilo renacentista de un gran realismo y como tantas otras muy desconocida.

También se conoce al Cristo de las Misericordias como el Cristo del Cementerio, por haber estado desde el siglo XIX en la Capilla del mismo hasta la Guerra Civil, que fue trasladado a la Iglesia de Nuestra Señora de la Granada, donde actualmente se encuentran.

Se representa al Crucificado con la cabeza inclinada al pecho, dando más la sensación de dulzura que de dolor, lo que hace llevarnos al rezo. Una joya más, que tanto Guillena como Sevilla se pueden sentir orgullosas de tener en su inmenso patrimonio.

La Virgen del Carmen de la Iglesia de San Benito.


Esta Virgen del Carmen la podemos ver en la sevillana Iglesia de San Benito, una curiosa imagen que en vez de llevar Niño como estamos acostumbrados a ver en esta advocación aparece con las manos abiertas. Como también es curiosa las cabezas de Ángeles que aparecen a los pies de la Virgen, magníficas todas por su calidad pero más bien para las Inmaculadas, por lo que le dan un aspecto muy peculiar.


Es obra del siglo XVIII y autor anónimo de la Escuela Sevillana la Virgen del Carmen, la cual vemos con el hábito y la capa de la Orden Carmelita estofados muy ricamente. Sobrecogiéndonos de ella su dulce rostro.

Una vez más, nos damos cuenta que no todo el arte en Sevilla está en su Catedral o en un sitio en concreto. Pues en cualquier Iglesia, Capilla o Convento se pueden encontrar con imágenes como esta, las que aún siguen esperando día tras día la visita de alguien.

Santa Ana con la Virgen Niña de Pedro Roldán de la Iglesia de Santa Cruz .


En un maravilloso retablo contratado hacia 1672 con Bernardo Simón de Pineda en la Iglesia de Santa Cruz se encuentra la magnífica talla de Santa Ana y la Virgen Niña, obra del Maestro Pedro Roldán en el siglo XVII .


Es Santa Ana con la Virgen Niña de Pedro Roldán, una de las mejores representaciones en esta iconografía de Sevilla. Destaca del grupo la gran expresividad muy realista de ambas figuras, las que parecen que de un momento a otro van a hablar.

Una Inmaculada de Herrera el Viejo en el Palacio Arzobispal de Sevilla.



Una vez más nos vamos al Palacio Arzobispal de Sevilla, toda una pinacoteca por la gran cantidad de obras que atesora de una enorme calidad. Como esta Inmaculada realizada por el afamado pintor Francisco Herrera el Viejo hacia 1615, toda una joya del patrimonio sevillano.

Realizó Herrera la Inmaculada para la Antigua Hermandad de la Vera Cruz, que formaba parte de una serie de pinturas encargadas al artista para la decoración de la Capilla de dicha corporación cuando se encontraba en el Convento Casa Grande de San Francisco, llamándose Inmaculada con doncellas de la Hermandad de la Verá Cruz. Hay que recordar, que esta Hermandad tiempos atrás fue bastante pudiente.

Como podemos apreciar en la foto, la pintura es de una muy buena calidad. La Virgen aparece con las manos unidas sobre el pecho, la túnica rosa y el manto azul, junto a unas monjas, consiguiendo el artista una preciosa luminosidad arriba de Inmaculada con el oscuro de las monjas sin desentonar en absoluto. Una vez más me repito y vuelvo a decir: Sevilla no sólo tiene un Museo, tiene varios, el problemas está que ni uno ni otros son los suficientemente visitados.