viernes, 7 de agosto de 2015

Sentencia.


No se en otros sitios de este viejo mundo como comprenderán Tu injusta Sentencia, lo que si sé Señor, que aquí en Sevilla, Tu Sentencia no es sentencia, es amor, es humildad, es devoción, es quererte, es  rezarte, es protegerte, es sentirte, es ablarte, es contar para todo contigo, es visitarte, es abrazarte, es no olvidarte, es  llevarte en el corazón, es pasearte de costero a costero, es orgullo de todos los Macarenos y de Tu Centuria que te escolta. Centuria que si fuera preciso en algún momento por defenderte hasta la última  gota de su sangre darían sus Armaos, por esto y mucho más mi Señor ¿quien dice que a ti en Sevilla te leen tan injusta Sentencia?.

Foto de Luismi.

Humildad.


La humildad, la que por desgracia cada vez menos vamos teniendo y encima vamos de humilde. Señores, no la busquen ni la esfuercen, porque aunque el diccionario no la recoja como es, tiene nombre y está en Sevilla, mi Señor de la Sentencia.

Foto de P.Gitana.

Gorros y más gorros.


Esta de moda el gorrito este año, además se nota. Va uno por la playa y parece que está en la fiesta del Gorro.
Gorrito arriba, gorrito abajo...Todos conmigo gorrito arriba, gorrito abajo...

Una de playa.

Propongo a los pueblos y capitales que playas tienen, que por favor pongan una zona habilitada para los porculeros y porculeras que no dejan tranquilo ni a sus muertos.

Tiene Sevilla.


Una Esperanza tiene Sevilla, un río que la atraviesa y una torre que vigila su belleza. No hay en el mundo un río ni una torre, que contemplen tanta belleza, Tu Esperanza y Macarena.

Foto de Francisco Narbona Soto.



Macarena.


Por los siglos  de los siglos siempre Tu Esperanza, Macarena.


Los mantos de la Virgen de los Reyes.


Como todo el magnífico ajuar que posee la Virgen de los Reyes, destacan sus grandes mantos bordados con los que año tras año va alternando según la ocasión. Mantos para una Reina y orgullo de toda Sevilla, como son:

-Blanco de raso, conocido como el de los Castillos y Leones, toda una obra sublime del siglo XIX que fue regalado por Isabel II, quien era una gran devota de la Virgen.

-Verde de terciopelo con una greca ancha de estilo renacimiento, el cual también fue regalo de Isabel II. Este manto lo pasaron en 1947 a nuevo terciopelo las muy queridísimas Hermanas de la Cruz, cuya labor nunca se le podrá agradecer a estos Ángeles del cielo.

-Rojo terciopelo con flores salpicadas de estilo barroco, obsequio de la infanta doña Luisa de Borbón, Duquesa de Montpensier en el siglo XIX. Manto que fue restaurado en los Talleres de Elena Caro en 1981.

-Rosa salmón de tisú bordado en oro y sedas de colores por las Hermanas de la Cruz. Manto que fue donado a la Virgen por la Duquesa de Osuna en 1929 y estrenó en la Magna Procesión que cerró el Congreso Mariano.

-Manto celeste tisú bordado en plata, que fue estrenado en la Coronación Canónica de la Virgen en 1904 y donado por la Duquesa Viuda de Casa Galindo. Manto que fue realizado en los Talleres de Olmo.

-Azul terciopelo, una bellísima obra que estrenó la Virgen en la novena de 1982. Manto que fue sacado de un antiguo frontal de la Capilla Real de época barroca. Estos son los mantos que protegen y a la vez visten a la Reina de todas la reinas, la Virgen de los Reyes, Patrona de Sevilla y su Archidiosesis.

Manto blanco.


Manto verde


Manto rojo.


Manto salmón.


Manto azul.


Manto Celeste.

El altar de la Virgen de los Reyes.


Tiene la magnífica Capilla Real un retablo realizado hacia 1649 del escultor Luis Ortiz de Vargas, encontrándose en la hornacina principal de dicho retablo bajo dosel de plata la Virgen de los Reyes, Patrona de Sevilla. En los laterales de este retablo figuran las imágenes de San Joaquín y Santa Ana, obras realizadas hacia 1649.

Los bellísimos frontales del altar de la Virgen de los Reyes son obras barrocas de una gran calidad insuperable, siendo el central realizado por el afamado y gran orfebre Juan Laureano de Pina en 1719 y luego reformado por José de Villaviciosa. Los laterales de dicho retablo son del platero Domínguez, fechados en 1739, toda una maravilla para la Patrona y Reina de Sevilla, la Virgen de los Reyes.

La Caleta.


Por Cádiz ayer, la Tacita de Plata me enseñó una vez más  y roneo, que su Playa de la Caleta duerme entre la plata de sus aguas y su tierra marinera. No se puede ser más bella, que esta Reina llamada Cádiz, Tacita de Plata.