martes, 3 de octubre de 2017

Ayer.


Ayer a las nueve de la noche creí que estábamos en Noche Buena.

Se hacen Magnas.


Se hacen Magnas, Besamanos Magnos. ¿Se hará algún día una Quedada Magna de Imbéciles.

A esto.


A esto  lo he independizado yo no de España, sino del mundo. Solo para mi.

El manto de la Virgen de la Hiniesta.


Realizó Juan Manuel Rodríguez Ojeda en 1905 un manto para la Virgen de la Hiniesta, con el que procesionó hasta 1929. Y un año después estrenaría uno nuevo al que se le añadió los bordados del anterior, que confesionaron las Hermanas Carrasquillas Rosario, Concepción y Esperanza.

Este manto de la Virgen de la Hiniesta pertenece a la época de madurez del gran artista Rodríguez Ojeda, en el que vemos hojas de acanto, flores, figuras geométricas con caracolillos y jarras. Todo entre una gresca que va por el borde del manto clásico Juanmanuelino.

El manto de la Virgen de Gracia y Esperanza.


Magnífico manto de la Virgen de Gracia y Esperanza de la Hermandad de San Roque, obra realizada por la prestigiosa bordadora Esperanza Elena Caro en oro sobre terciopelo verde en 1965.

 El manto sigue el diseño de abanico de Antonio Garduño Navas, siendo restaurado en los talleres de Fernández y Enrique en el 2006.

El manto de la Virgen del Valle.


Este maravilloso manto está realizado en hilos dorados y plateados por el difícil procedimiento de hojilla, el que se inspira en las caídas del palio.

Fue ejecutado el Portentoso manto por el afamado Juan Manuel Rodríguez Ojeda en los años 1919 y 1920, llevando una greca que recorre todo su perímetro formada por franjas de distintas ornamentación, con lirios y crisantemos. 

En el centro del manto vemos sobre una Cruz terminada en lises, una cartela con corona, el escudo de la Hermandad, el Real, el Pontificio y el del Cardenal Cervantes. Uno de los grandes mantos de la Semana Santa sevillana sin duda alguna.

El manto de la Virgen de los Dolores de las Penas de San Vicente .


El maravilloso y clásico manto de la Virgen de los Dolores fue adquirido en 1944 a la familia Isern, obra de Patrocinio López bordado con hilo de oro.

 Este manto fue pasado en 1952 en los talleres de José Caro a nuevo terciopelo azul de Lyon, donde se suprimió los bordados del centro.

Fue en 1995, cuando de nuevo es pasado a terciopelo azul y ampliado con una bella cenefa en el borde exterior, siendo sacado de un paño de la Catedral bordado también por Patrocinio López. Manto que en 1996 sería ampliado el relleno de su parte central con veintiséis piezas más, sacadas de motivos que se encuentran en la cenefa de bordados primitivos del mismo. Este pasado y ampliación fue realizado en el taller de josé Manuel Elena Martín.
     

Si te cogen robando.


Si te cogen robando un mojón te empapelan. Pero si te saltas las leyes o mangas en condiciones te hacen un monumento.