martes, 11 de agosto de 2015

Si gana el Sevilla.


Si gana el Sevilla le propongo desde mi persona al Ayuntamiento y a su Alcalde, que por favor le pongan aunque sea una placa por el partidazo que está haciendo y que ya es historia en un lugar destacado de la Capital .

El Sevilla.


El Sevilla no es de este mundo, es de Nervión y Nervión del Sevilla.

Tres consejos para ir a la playa.

El primer consejo es llegar muy temprano, no lo molestará nadie en sus baños, simplemente porque a esa hora o están haciendo la compra o la comida, por lo cual del carajo. Se bañará usted como un rey, y sin los molestones, que son los que hay sitio pero se le ponen en lo alto.

El segundo Consejo es muy sencillo, cuando usted vea la playa muy aglomerada no mire la hora, váyase a tomar una cerveza o unas cuantas a algún sitio fresquito, déjese por favor de ir a algún chiringuito que son saunas del calor y encima lo molestará hasta Pinocho, y eso que es de madera.

Y el tercer y último consejo, que sepa usted que la playa no es una fiesta de esas molesta, la playa es un lugar para descansar y relajarse de tensiones mirando al mar, no al vecino de al lado o al de atrás.

Por ejemplo, en esta playa no descansa ni el que inventó la CAMA.

La Virgen de los Reyes en Triana.


Hablar de la historia de la Patrona de Sevilla es empezar y no terminar, pocas imágenes en España de la Virgen puede presumir de tan rica historia como la Virgen de los Reyes. Virgen que todos los 15 de Agosto sale para ver a sus hijos y recibir sus promesas.

Fue curiosa la visita que la Virgen de los Reyes hizo en 1532 al templo trianero de Santa Ana, y todo para implorar la victoria del emperador Carlos I,  que fue al cerco de Viena para librarla del asedio de los turcos, acompañando a la imagen los dos Cabildo y el Arzobispo don Alfonso Manrique, muchísimas Cofradías y un gran desbordamiento de fieles, que salieron a recibir a la Patrona de Sevilla al Puente de Barcas. Siendo  también acompañada por la Señora Santa Ana, la cual acompaño luego al mismo sitio para despedirla cuando acabó la visita de rogativas.

Se cuenta que la Señora Santa Ana llegó hasta el puente haciendo devota humillación a su hija  y esperó hasta que la Virgen de los Reyes paso el puente. Aquí podemos ver la grandeza de dos hermanas, Sevilla y Triana, las que solo están separadas por un río de amor y lleno de Esperanza.