martes, 14 de marzo de 2017

El regalo de una sevillana a Lord Byron.


Llego Lord Byron a Sevilla en 1809, procedente de Lisboa a caballo (menos mal que no le dio por hacer el camino andando), una época en la que se encontraba nuestra nación en guerra con la Francia del amiguito Napoleón y en verano, y cuando se marchó de Sevilla una reliquia con él se llevó. Reliquia, que cuando contemos lo sucedido se darán cuenta que lo era por lo importante que en ese tiempo al igual que en este era lo que le regalaron a Lord Byron.

Se instaló Byron con su séquito en la calle Cruces de la capital en una casa de huéspedes que pertenecía a dos hermanas, Josefa Beltrán y Teresa Beltrán, dueña de esta y otras más. Josefa Beltrán era la hermana mayor y novia de un oficial del ejército español, pero nada supuso para quedar al momento enamorada del Galán Lord Byron, importándole tan poquísimo el novio que le dijo que la visitará en su habitación y no precisamente para hablar, sino para echar un buen polvo.

 Pero aunque no se lo crean, Lord Byron no la visitó en su habitación (si hubiera dado con otro ni os cuento).
Al día siguiente de que Josefa Beltrán le dijera al poeta que la visitara en su habitación y esperarlo sin aparecer, se dirigió a Byron y le demostró que estaba loca por él, ¿y como se lo demostró? Pues cortándose una larga trenza de su pelo y entregándosela en mano. 

Sorprendido Byron por el gesto de la sevillana y casi sin  creérselo, más que nada por lo preciado que es pelo para una mujer (vamos que si es hoy le da una peluca de carnaval por no perder su pelo),  mando la trenza desde Sevilla a Londres con uno de los criados y pidió a su madre, que la guardara con mucho cuidado en su casa para cuando regresara a Inglaterra tenerla como algo muy especial, una RELIQUIA.

Literatura sevillana.


Sí la literatura sevillana sigue así de pobre, por ejemplo la localista, que es la que ya saben y entra la feria, fiestas y la que más arraigo tiene, la Semana Santa, solo saldrá como muy lejos a Dos Hermanas o Utrera.

 No quiero decir con esto que no se haga buena literatura, para nada, porque he de reconocer que también la hay. Lo que no es normal es que desde la gran novela y única en su tema "El Hombre que esculpió a Dios" haya salido toda una colección de estas que no hay por donde cogerla, y todo por el mero hecho de competir y quedar siempre por lo alto del quien sea y como sea.

Referente a los libros de historia de Sevilla, arquitectura, retablos, pintura, azulejería, jardines, edificios y otros muchos más hay de todo, bueno y malo. Y cuando digo malo, me refiero a los que están más lleno de fotos que te textos, que es lo que realmente importa y nos enseña. Pero aún así ni muchos que están lleno de textos hay por donde cogerlo (sobre todo leerlos), porque están casi copiados de otros libros, que no es malo pero si cuando el escritor lo alarga a su antojo para quedar tan docto, que ni este ni el lector se enteran de un carajo.

Antes de terminar, no puedo olvidarme de esa otra literatura cursi y sentimental, que ahora parece ser que está muy de moda.  Literatura a la que llamo del Padre Cué, el que hizo llorar a casi toda Sevilla y ni era sevillano y mucho menos andaluz, es esa literatura de poesía pesada a una imagen de la Semana Santa, es esa literatura de piropos a cualquier cosa horrorosa, pero que como está en Sevilla hay que decirle algo bonito (y voy por la Torre Pelli), es esa literatura qué mezcla la historia de Sevilla con todo menos con la misma Sevilla, la que nada tiene que ver aunque unos cuantos se la inventen, es esa la literatura que sobra.

Foto de Daniel Salvador.

Saborío.


Eres más saborío que una cerveza Mahou.

Mamarrachadas de libros cofrades.


Mamarrachadas de libros cofrades a 20€ y más que no valen un duro ni euro. No me extraña que cada vez se compren menos.

Curiosidades cofradieras. El manto de 1979 de la Soledad de San Buenaventura.


Fue bendecido el manto de salida de la Virgen de la Soledad de San Buenaventura el 6 Abril de 1979.

 El manto va bordado sobre terciopelo azul de Lyon, diseñado por Manuel Domínguez y ejecutado por las monjas del convento de Santa Isabel de Sevilla.

Foto del blog sigloXXI.

Curiosidades cofradieras. El gremio de los toneleros en 1771.


Fue el Cardenal Solís, quien otorgó el 27 de Junio de 1771, escritura de Concordia de la Hermandad de la Carretería con el gremio de toneleros.

Foto todocolección.