domingo, 27 de marzo de 2016

Nada acaba.


Porque en Sevilla nada acaba ni termina, solo se empieza a preparar con paciencia y humildad otra Semana Santa.

Foto de Ismael Castañeda.

Día desagradable.


Esta el día más desagradable que escuchar un programa cofrade por la radio.

Sevilla.

Cuando alguien que ama a Sevilla de ella se va, esta lo llorará y lo hará  volver, es más, hasta sevillano e hijo suyo lo hará y ese vínculo de por vida quedará con una visita en el año a esta mujer hermosa, flamenca y andaluza que se llama  Sevilla.

No se pregunte nunca


No se pregunte nunca que tiene Sevilla, nunca, conózcala y comprenderá su embrujo y magia como lo hicieron los pinceles de Murillo al pintar a sus Inmaculadas. 

No se pregunte nunca que tiene Sevilla, porque por tener tiene hasta Dios en San Lorenzo y a su Madre en San Gil.

Gángster.


Gángster: Lo que muchos capillitas parecen sin pistolas.

Un gran derroche.


Un gran derroche: Lo que uno hace con alegría cuando ve a una gran amiga o amigo, nunca a un mamón.

La Giralda.


La Giralda: La que muchos pregonan y no saben ni el porque de su nombre.

                Foto de Ayala.

Gamberros.


Gamberros o gamberrones: Aquellos que te dan clase con una corbata dándote 1.000 consejos y luego con dos copas te la montan.

Golazo.


Golazo: Lo que muchos meten al entrar en una Cofradía para servirse, colocarse y hasta echarse novia si hace falta.

Consejos.


Siempre digo lo mismo: Para dar consejos hay que aconsejarse antes a uno mismo.

La educación.


Recuerden: La educación no se enseña, se nace con ella y nuestros padres son sus responsables.

Nada termina.


Nada termina, todo empieza para volver a empezar.

Cuna de la Semana Santa .


Sevilla, cuna de la Semana Santa andaluza y a la que critican tela muchos pueblos que la copian hasta en lo malo, esa es su grandeza, porque en lo bueno es imposible de hacerle sombra.

Soledad.


Y un año más te fuiste de vuelta a San Lorenzo, para llevarte la Soledad junto a ti de todos los que la sufren y darles un respiro, Soledad.

         Foto de Enrique Romero.

Hermandades y cortijo.


Hay hermandades que son como el cortijo de un cacique, hagan la mamarracha que hagan todo está bien, así nos va en algunas Cofradías, como una mierda que es lo que parecemos al opinar.

Nada es perfecto.

Nada es perfecto, si imperfecto, esto es lo que hace grande al mundo.