domingo, 3 de abril de 2016

Un día como hoy. Los Panaderos desde San Pedro.


Un día como hoy 4 de Abril sale por primera vez la Hermandad de los Panaderos desde la Iglesia de San Pedro.

Un día como hoy. Los Gitanos.


Un día como hoy 4 de Abril de 1837, la Hermandad de los Gitanos se traslada desde el convento del Populo a la Iglesia de San Esteban.

Un día como hoy. Rodriguez Ojeda y los Armaos.


Un día como hoy 4 de Abril de 1897, don Juan Manuel Rodríguez Ojeda presenta el dibujo del traje de los Armaos en un Cabildo de la Hermandad de la Macarena.

Un día como hoy. Los Estudiantes y la Legión.


Un día como hoy 4 de Abril de 1939 Fuerzas de la Legión acompañan al Santísimo Cristo de la Buena Muerte de la Hermandad de los Estudiantes.

Un día como hoy. Virgen de la Salud.


Un día como hoy 4 de Abril de 1955, sale por primera vez la Virgen de la Salud de la Hermandad de San Gonzalo.

Tantas Hermandades.


Como la vida misma. Hermandades.

Tantas Hermandades de nueva generación sin sentido ninguno lo único que hacen es potenciar cada vez más toda una afición, no devoción a ciertos grupos que se creen pertenecer a una Hermandad, cuando verdaderamente donde están y pertenecen  es a una peña con nombre de Hermandad. 

No se puede hacer en dos días una Cofradía o Hermandad porque se esté aburrido. No se puede ir como últimamente van muchos niñatos por estas peñas cofrades a criticar, jugar, innovar e inventar cuando tienen más pelos en los huevos que un peluche de feria, y no me digan lo mismo de siempre, que los barrios necesitan una Cofradía para quitar a criaturas de la calle y patatín patatín que ya lo se.

Lo que hace falta es trabajo para muchísimas buenas personas, no una Hermandad por parado y un montón de aprovechados sirviéndose de estas amigos.

Nos vamos.


Por cada día que pasa nos vamos muriendo, ¿para que tanto abarcar lo que no se puede?.

Las Cofradías son maravillosas.


Las Cofradías son maravillosas y todavía más. Pero tienen un problema muy grande, que su encanto, su patrimonio, su espiritualidad, su mundo, ese bendito mundo cada vez lo explotan y disfrutan más cuatro gilipollas que se creen dueños, mientras  buenos amantes de las Cofradías tienen que abandonarla por no perder el tiempo con estos señores..

Se entregan sin más.


Hay personas que se entregan sin más, que viven eufóricamente e intensamente su vida, una vida dolorida y oscura sin descansar. Pero lo hacen para que nadie sepa lo que están pasando, por eso nada tiene que ver que muchas personas rían y muestre su estado de ánimo magnífico, porque todo es esforzado para no sufrir aún más si supieran su verdadero estado.

La Virgen del Carmen del Puente de Triana.


La Virgen con el Niño es una pintura anónima del siglo XVIII, la cual representa a la Virgen sedente con su Hijo sentado sobre su pierna izquierda. Llevan las dos imágenes coronas de plata en relieve, y viste la Virgen el hábito carmelita con el escapulario de su advocación en la mano derecha.

El cuadro estuvo antes en una capilla junto al antiguo y famoso Puente de Barcas. Pero al comenzar la construcción del Puente Isabel II en 1843, este pasó por un tiempo a la Capilla de los Humeros hasta 1852, que al terminarse el puente paso de nuevo a Triana en una Capilla que no es la actual de hoy.

La Capilla donde actualmente se encuentra es una de las tantas bellas construcciones del arquitecto Aníbal González, la que le da una vista única y sin igual a la bella Triana.

La Virgen del Carmen de Rafael Barbero de la Parroquia de la Concepción.


Bellísima imagen de vestir de la Virgen del Carmen podemos ver en la Parroquia de la Concepción del barrio de Nervión, obra del artista Rafael Barbero Medina en 1945. 

La hermosa Virgen tiene los ojos claros y porta al Niño Jesús sobre la mano izquierda, encontrándose en un altar propio del lado de la Epístola y la cual aunque parezca raro no tiene Hermandad. Todo un misterio o enigma, como quieran llamarlo ustedes, pues hoy se hace una Hermandad hasta con...Mejor no sigo.

Virgen del Carmen de la Parroquia de la Concepción .

Creer en Tu Esperanza.


Creer en Tu Esperanza, soñarte a cada instante, pregonarte en cualquier momento y seguir maravillándome cuando digo Tu nombre, Macarena.

Cuando a la Esperanza.


Cuando a la Esperanza se siente, se quiere, se ama y se lleva en el corazón y no en la hipocresía, no existen vínculos ni hay porque tenerlo para sentirla, quererla y llevarla por siempre en el corazón.

Fotógrafos.


Hay fotógrafos que no valen un puto duro, o euro. Si valen o algo de famita tienen es más por su asquerosa prepotencia, muy tieso postureo y peloteo que por sus fotos, así es esto, como la vida misma.

Una biblioteca.


Una biblioteca llena de libros y sin lectores es como pregonar a la Esperanza sin creer en ella.

Últimamente.


Últimamente sólo veo a falsos, falsas y muy malas personas por aquí, que algún día serán descubiertas. Todos estos a la Venta.

Un día como hoy . San Bernardo.


Un día cono hoy 3 de Abril de 1765, hace la primera Estación de Penitencia la Hermandad de San Bernardo, la Hermandad de los toreros.

Un día como hoy. El Silencio.


Un día como hoy 3 de Abril de 1801, hace Estación de Penitencia la Hermandad del Silencio sin los pasos por estar lloviendo, presidiendo el cortejo una pequeña imagen de Cristo Crucificado por un sacerdote.

Un día como hoy. Resucitado.


Un día como hoy 3 de Abril de 1983, hace la primera Estación de Penitencia  por la Carrera Oficial la Hermandad de la Resurrección.

Un día como hoy. Cristo de la Buena Muerte.

Un día como hoy 3 de Abril de 1938 en la iglesia de San Luis se bendice el Santísimo Cristo de la Buena Muerte de la Hermandad de la Hiniesta, obra realizada por don Antonio Castillo Lastrucci.

Un día como hoy. Primera piedra de la Basílica de la Macarena.


Un día como hoy 3 de Abril de 1941, el Cardenal Segura bendice la primera piedra  de la Basílica de la Macarena, la casa de todos los Macarenos y el jardín  con la Rosa más hermosa de todas las flores, la Macarena.

Un día como hoy. Murillo.


Un día como hoy 3 de Abril de 1682, fallecía el pintor de las Inmaculadas, Bartolomé Esteban Murillo.