viernes, 19 de junio de 2015

Presidente cofradiero.


Así es, presidente de todo. Aquí no se libra ni el último de la Hermandad, donde cualquier día harán presidente al tonto o al bola de la Hermandad de algo sacado de la manga por algún que otro estúpido y  nadie los mandará  al carajo.

España.

España, país o mini-país de sinvergüenzas rastreros. Donde opinar sobre algo lo hacen delito y robar al pueblo lo vitorean.

Las Redes.


Las Redes Sociales son la mayor lavadora del mundo donde no se lavan las ropas , pero si las intimidades.

En españa con minúscula.


Sólo sé una cosa en España, que uno y uno no son dos como en el resto de Países, es lo que les salgan de los huevos a nuestros desleales y estúpidos gobernantes.

Como la vida misma. De viaje. Pero sin vuelta.


Donde yo mandaba a más de un político o algún que otro hijo de puta que conozco, pero que gracias a Dios o al quien sea los ignoro como a una mierda.

Como la vida misma. El tabaco.


Lo que fuman muchos por no poderse fumar un PORRO delante de su mujer.

Como la vida misma. Los peatones.


Aquellos que tienen que ir esquivando a más de 1.000 obstáculo más a los bici-tiesos maleducados, que conducen temerariamente y no pasa nada.

Como la vida misma. El luto.


El que españa o en el mini-país con minúsculas vive a diario por los corruptos de sus gobernantes.

Como la vida misma. Ser liberal.


Aquel ciudadano que está de acuerdo con todo lo que le conviene y lo demás se lo pasa por los huevos,

La escultura en Sevilla desde los primeros tiempos del cristianismo.


Dicen que fue el Apóstol Santiago quién organizó en Sevilla  la primera comunidad cristiana, poniendo al frente al primer Obispo que hubo en España, su discípulo Pío y luego San Pío, que era escultor. 

El Bueno de San Pío promovió la religión cristiana entre los compañeros del gremio, por esto los primeros cristianos que vivieron en Sevilla fueron escultores, cuya comunidad estaba establecida en Triana, por lo que puede presumir Sevilla  digámoslo así, (de tener a los primeros escultores de este querido y respetado gremio).  Por esto siempre suelo decir, que en  Sevilla no sólo es Madre y Maestra la Cofradía del Silencio, también lo son otras muchas instituciones e historias que la gran Ciudad guarda en su bendita Tierra de María Santísima. 

Tierra que el que pasa por ella enamorado queda de por vida ante tanta hermosura. Tierra de pintores, cantaores, toreros y escultores entre las muchísimas ramas más del arte que en ella se encuentran y nacen bajo la luz más bella que un ser humano pueda contemplar, la de su cielo.