jueves, 17 de julio de 2014

Calle Dalkar de Sevilla.


Esta calle toma su nombre en la época árabe de la puerta cancela que cerraba la calle Axebibes, hoy Hernando Colón. 

Calle Churruca de Sevilla.


Nada tiene que ver esta calle con los famosos paquetitos de kikos del mismo nombre, su actual nombre le viene del gral almirante Churruca, muerto de las heridas que recibió en la Batalla de Trafalgar.

Calle Chicarreros de Sevilla.


Calle que se llamó de la Ropa o de los Roperos por el comercio de vestidos de hombres y de mujeres. Pero cuando el comercio se fue de esta calle se llamó calle Vieja de la Ropa, y a partir del siglo XVI, Chicarreros de Gradas, que eran los que hacían los calzados infantiles.

La Iglesia de la Magdalena.


Esta iglesia es uno de los templos más hermosos y suntuoso que existen en Sevilla, la que fue en otros tiempo sede del Convento de San Pablo. Regido por frailes pertenecientes a la Orden Dominica, que era la que tenía a su cargo el triste Tribunal de la Inquisición y que en Sevilla igual que otras partes de España se distinguió por su gran dureza por las sentencias y resoluciones.

 La primitiva Iglesia fue derribada por orden del gobierno de José I, conocido por Pepe Botella, teniéndose constancia que a los frailes de la Orden Dominicana le dieron unas casas en la collacion de la Magdalena el rey Alfonso X “El sabio”, para que en las mismas construyesen un convento.

Las obras de la  actual configuración arquitectónica de la Iglesia se deben al gran arquitecto Leonardo de Figueroa, que las concluyó en 1709, siendo bendecida por el Cardenal  D.Luis Salcedo en 1724. En este templo destaca su retablo mayor, el que se encuentra una imágen de San Pablo y otra de la Magdalena, realizadas por el escultor  Felipe Malo de Molina en 1704, encontrándose grandes obras de artes como cuadros de Zurbarán, pinturas de Lucas Valdés, imágenes de Pedro Roldán, Juan de Mesa y muchos artistas más de reconocido prestigio.


Pepe Hillo.El torero bueno.


Nació en Sevilla en el año de 1754. Y desde la primera actuación en Madrid, se transformó gracias a su peculiar estilo de torear en un ídolo de masas de la afición de esta ciudad.

Por su gran humanidad, Pepe Hillo era invitado a torear en corridas de carácter benéfico en favor de los más pobres (igual por los cojones que hoy muchos), quien murió cogido por un toro llamado Barbado por la ganadería de Peñaranda Bracamonte el día 11 de Marzo de 1801 en la plaza de la Puerta de Alcalá de Madrid.

El magnífico pintor Francisco de Goya inmortalizó la cogida en tres grabados. Fue por su bondad conocido por muchos como el torero bueno.

Monumento a D.Miguel de Mañara.


Se encuentra este monumento en la calle Temprado frente al Hospital de la Santa Caridad, del que llegó a ser Hermano Mayor D.Miguel de Mañara.

El monumento es obra póstuma del gran escultor sevillano  D. Antonio Susillo, que cuando se encontraba el monumento sin secar se quitó la vida, y cuando terminó de secar el mismo se fundió en bronce y se colocó sobre pedestal de mármol rojo, realizado por el arquitecto Manuel García Sánchez. Dicho monumento fue inaugurado el año de 1901 con gran alegría del pueblo sevillano.

Frases Cofrades.


Es curioso e increíble, pero donde más malos pensamientos hay es en una Cofradía. 

Frases Cofrades.


El que se parte trabajando en una Hermandad raramente le es reconocido su trabajo.

Frases Cofrades.


En las Cofradías hay que tener en cuenta el ayudarse el uno con los otros, cosa que la gran mayoría se lo pasan por el cartucho de pescaito frito.

Frases Cofrades.


La polémica en una Cofradía se acaba, para luego empezar otra.

Frases Cofrades.


El abuso de muchos cofrades en las Cofradías hacen temblar hasta a los propios Titulares.

Frases Cofrades.


Solo un cofrade se aburre, en reunión la lía.

El Postigo del Aceite.


Este  Postigo junto con el Arco de la Macarena son los únicos vestigios del pasado que se conserva en Sevilla como puertas, el que fue mandado construir por el califa almohade Yusuf Alxahib, sustituyendo a otro que existió en el mismo lugar y que se destruyó por los destrozos provocado por la riada del río Guadalquivir en 1168.

 La función del Postigo era la de dar entrada a la mercancía que provenían de la rica comarca del Aljarafe sevillano, siendo el alcalde de Sevilla don Francisco Zapata, Conde de Baraja, quien en 1884, le dio este estilo protobarroco, rematado por un lienzo de San Fernando acompañado de San Isidoro y San Leandro. Un rincón lleno de embrujo como su barrio del Arenal.