viernes, 15 de enero de 2016

Sábado sabadete.

Y dijo el bohemio: Sábado sabadete, camisa nueva y tieso como una mojama.

No es su mirada.


No e su mirada, no es su hermosura, no es su rostro, no es su presencia, es su poder en la Tierra, su Esperanza.

Cae la noche.


Cae la noche y todo se vuelve tranquilamente a la normalidad del hogar familiar. Un hogar donde se suele descansar después de un día duro en compañía de lo más puro de la vida, la familia, aquella que siempre te encuentras igual que a la Esperanza.

Salir de vía crisis.


¿Quiere usted abrir un negocio para salir de la crisis? Pues tres fijos hay: Un Estanco, una Óptica y una Farmacia, que barbaridad coño.

Que me echen


Y dijo el bohemio: Que me echen a un Miura y no a un Cofrade.

Un poco de historia sobre la Hermandad de los Estudiantes.


Esta maravillosa Cofradía en todos los aspectos se fundó en 1924 por un grupo de universitarios para dar culto al portentoso Crucificado realizado por Juan de Mesa para la Casa Profesa de los jesuitas en Sevilla, hoy Iglesia de la Anunciación.

Dicho Crucificado encargado por el prepósito de la Orden Pedro de Urteaga perteneció a una Hermandad de Sacerdotes creada en 1600, que le rendía culto en la Iglesia. Cuando la Hermandad se extinguió y tras la expulsión de los jesuitas en el reinado de Carlos III, la Casa Profesa paso a convertirse en Universidad, quedando el Crucifijo sin culto alguno.

Fue el sacerdote y catedrático de la Facultad de Filosofía y Letras Anselmo Leonardo García y Ruiz, quien realizó las gestiones para que el Crucificado volviera a tener culto costeándole un altar en 1914, siendo por entonces propiedad de Patrimonio del Estado. Las primeras Reglas de la Cofradía fueron aprobadas en 1924 por el famoso cardenal Ilundáin, que asistió al acto fundacional, fijándose en dichas Reglas la salida en el Martes Santo. Hermandad que está agregada a la Basílica de la Santa Cruz de Jerusalén en Roma.

Cuando hizo su Estación de Penitencia en 1926, llevo solo el Crucificado, corporación que encargó al escultor Antonio Bidón Villar una Dolorosa para la Cofradía y la que por la Segunda República pasó grandes dificultades como otras, viendo  cerrado al culto su sede. Por lo que celebró sus cultos en el Salvador ante unas fotos de sus Titulares por la prohibición de sacar las imágenes a la calle, para luego volver gracias a Dios en 1935 a la Iglesia y empezar una nueva etapa. 

No salió el paso de palio de la Virgen hasta 1946, cuya imagen había sido adquirida en la Parroquia de San Isidoro dónde se encontraba y había sido titular de la Cofradía Del Despedimiento. Una Cofradía que en 1966, paso a la antigua Fábrica de Tabacos por mudarse allí la Universidad Hispalense. Como curiosidad comentar, que en 1973, fue la primera Cofradía que sacó una cuadrilla de hermanos costaleros, marcando un antes y un después en mundo del costal.


Y hasta el aire.


Y hasta el aire se para en el Arco, para descansar y enamorarse aún más de Tu rostro sin igual, Macarena.