miércoles, 9 de mayo de 2018

El monumento a Mamá Margarita.



Fue el 31 de Enero de 2007, cuando se inauguró el monumento a Mamá Margarita en la Basílica Menor de María Auxiliadora, madre de San Juan Bosco y en la festividad de este. Un monumento que lo bendijo el inspector salesiano de Sevilla, don José Miguel Núñez.

La estatua de cuerpo entero de Mamá Margarita es obra del escultor y antiguo alumno de la Palma del Condado, Martín Lagares. Obra bastante conseguida por su movimiento.

El San Miguel de Ignacio de Ries del Ayuntamiento.


Gran pintura de 1,90x1,07m. del Arcángel San Miguel posee el Ayuntamiento sevillano, obra del pintor Ignacio de Ries hacia 1650-1655. Esta pintura procede del Hogar Virgen de los Reyes.


La obra en si, si nos fijamos bien tiene una clarísima improta con la obra del genial e insuperable Zurbarán. Pero sin dejar el estilo de Ries inspirado en estampas flamencas.


El Salón de Montpensier y el de Santo Tomás del Ayuntamiento de Sevilla.


Salón de Montpensier.

El Salón de Montpensier fue el antiguo comedor de gala del Ayuntamiento, toma su nombre de la galería de cuadros que decoran sus paredes y que fueron propiedad de la familia Montpensier. Antes estos cuadros estuvieron en la escalera imperial del Palacio de San Telmo hasta la muerte e la Infanta María Luisa, que es cuando fueron donado a la ciudad y se colocaron en donde hoy siguen.

Salón de Santo Tomás .


El Salón de Santo Tomás toma su nombre por el maravilloso artesonado que lo cubre del siglos XVI, el que formó parte del Colegio de Santo Tomás junto al Archivo de Indias. Este Colegio al ser derribado para hacer la actual avenida de la Constitución, su techo se trasladó al Ayuntamiento sevillano.

La Sala Capitular Alta del Ayuntamiento.


En la Sala Capitular Alta del Ayuntamiento sevillano podemos ver un impresionante casi de cuentos techo de madera tallada y dorada, de finales del siglo XVI y a donde se nos va la vista nada más al entrar. Toda una verdadera obra de arte.

Y entre sus paredes de la Sala Capitular, destaca entre algunos cuadros dos enormes lienzos, los que antes eran uno mismo y representan a Santa Clara durante el asedio de Asís por los sarracenos, genial obra del pintor Juan de Valdés Leal a mediados del siglo XVII. Siendo Archer M. Huntington, un multimillonario estadounidense, quien mandó la división del cuadro antes citado.

La Sala de San Fernando del Ayuntamiento.


Otra de las tantas salas que el Ayuntamiento sevillano tiene es la de San Fernando, en la planta superior. Donde sobresale un magnífico bargueño de madera noble con Bellas incrustaciones de marfil.


En la Sala de San Fernando, esta una pintura del Rey que da nombre a la Sala, la cual la preside y está atribuida al pintor Ignacio de Ries hacia 1665. Como también otras pinturas y algunos lujosos butacones, en donde algún que otro flojo Concejal se habrá echado una siesta.

Una señora.


Una señora, señorita o vaya usted a saber más buena que ella misma con un tío con cara de taburete. Sera que soy muy mal pensado pero por amor seguro que no está.

La Sala Capitular. Una joya del Ayuntamiento.



La maravillosa Sala Capitular del Ayuntamiento sevillano es obra de Diego de Riaño, al igual que la no menos maravillosa Sacristía Mayor de la Catedral, catalogada a mediados del siglo XVI. Sala donde se hizo la primera reunión en 1556.


Tiene una espectacular bóveda labrada en piedra y con relieves. En la que podemos ver 36 casetones en los que se representa al Rey de Castilla, Rey Bermudo, Alfonso III, el Magno, Juana de Castilla, hasta el gran Emperador Carlos V. Bóveda que lleva un friso con medallones y grutesco que rodean los muros de la sala. Más cuatro tímpanos en los que se ven representaciones de Sevilla.


Nos encontramos en esta Sala Capitular con una gran curiosidad, de las que soy muy amante, y se encuentra en la pared derecha, donde está el único cuadro de todo el Ayuntamiento sevillano que sigue en el mismo lugar para el que fue pintado. Un óleo del afamado Juan de Espinal, que el Ayuntamiento le encargó el 17 de Marzo de 1759 con las Santas Justa y Rufina.